COMENTARIO
El libro sellado simboliza el designio divino sobre cada hombre y sobre la historia. Quien no lo conoce está sumido en la oscuridad y en la angustia. Pero Cristo, por su condición divina, su obra redentora en la cruz y su victoria sobre la muerte, ha desvelado al hombre esos designios. «Cristo, el nuevo Adán, en la misma revelación del misterio del Padre y de su amor, manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la grandeza de su vocación» (Conc. Vaticano II, Gaudium et spes, n. 22).