COMENTARIO
Al abrirse los cuatro primeros sellos (vv. 1-8) aparecen cuatro jinetes. El primero simboliza a Jesucristo y los otros tres la guerra, el hambre y la peste. Al abrirse el quinto sello (v. 9) se desvela la gloria de los mártires, y al abrirse el sexto (v. 12), las tribulaciones anunciadas por Jesús para el fin del mundo. «El inspirado evangelista no sólo vio las ruinas ocasionadas por el pecado, la guerra, el hambre y la muerte; vio también, en primer lugar, la victoria de Cristo. No cabe la menor duda de que la marcha de la Iglesia a través de los siglos es un via crucis, pero también ha sido siempre una marcha triunfal. La Iglesia de Cristo, los hombres de la fe y del amor cristianos, son siempre los que llevan la luz, la redención y la paz a la humanidad sin esperanza. Jesucristo ayer y hoy y el mismo por los siglos» (Pío XII, Alocución 15-XI-1946).
En el v. 15 se nombran siete grupos sociales que abarcan todo el género humano, desde los más poderosos hasta los más débiles. Nadie escapará al inapelable juicio de Dios. Es el dies irae (v. 17), el día de la cólera del Cordero.