COMENTARIO

 Gn 11,31 

La ciudad de Ur, de donde procedían los antepasados de Abrahán, se encontraba al sur de Mesopotamia, a orillas del Éufrates, cerca del Golfo Pérsico. Jarán, punto de llegada de la primera migración, estaba situada al noroeste, entre los cursos superiores del Tigris y el Éufrates. Es de aquí de donde parte Abrahán. No sabemos exactamente ni el tiempo ni el grupo semita al que pertenecía. La designación de «arameo errante» en Dt 26,5 se refiere propiamente a Jacob, y es demasiado genérica para identificar a los patriarcas. A Abrahán se le suele situar entre los amurru (amorritas) o semitas noroccidentales, de los que algunos grupos seminómadas recorrían Siria y Palestina, llegando incluso a Egipto (cfr nota a 14,13).

La época más probable de la bajada de Abrahán a tierra de Canaán parece ser entre 1800 y 1600 a.C., quizá coincidiendo con la instalación de los hurritas, un pueblo de raza indoeuropea procedente del norte, en la zona de Jarán. Algunos estudiosos retrasan la migración de Abrahán un par de siglos uniéndola a los movimientos de los hiksos, pueblo de raza semita que llegó a instalarse en Egipto (cfr nota a 37,2-50,26).

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