COMENTARIO

 Gn 17,23-27 

La prontitud y rigor con que Abrahán cumple el mandato que Dios le ha dado, representa una invitación dirigida a los israelitas a practicar la circuncisión, y a sentirse, de esta forma, partícipes de aquella Alianza. Pero al mismo tiempo, esta obediencia de Abrahán se convierte en un ejemplo de fidelidad a Dios en el cumplimiento con prontitud de sus mandamientos. «El que obedece con fidelidad —escribe San Bernardo— no conoce demoras, evita dejarlo para mañana, no sabe qué es el retraso, antepone a todo al que manda. Tiene puestos los ojos para ver, los oídos para escuchar, la lengua para hablar, las manos para trabajar, los pies para caminar. Todo se pone en acto para cumplir la voluntad del que manda» (Sermones de diversis 41,7).

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