COMENTARIO
Contrasta la suerte de Lot que, habiéndose separado de Abrahán, se aposenta en una ciudad de gente pecadora, con la de Abrahán que sigue llevando una vida nómada y planta su tienda en Mambré. Lot es víctima de su propia decisión de ir a habitar en una tierra fecunda, que, sin embargo, resultó estar poblada por hombres impíos (cfr 13,10-13). Lot actúa como un hombre justo practicando la hospitalidad igual que había hecho antes Abrahán (cfr 18,1-8); pero, por la perversión de los habitantes de aquella región, se va a encontrar en una situación trágica, de la que se salva gracias a la compasión del Señor y la intercesión de Abrahán (cfr v. 29).