COMENTARIO

 Gn 21,22-33 

El episodio describe un conflicto propio entre pastores del desierto, a propósito de los derechos sobre un pozo de agua. El nombre del lugar, Berseba, se explica aquí según dos etimologías distintas: por alusión a las «siete ovejas» (vv. 28-30) y por referencia al «pozo del juramento» (vv. 23-31). Quizá este episodio haya podido servir para la justificación de los derechos de los israelitas sobre la zona del desierto y la franja ocupada por los filisteos.

Destaca la actitud benevolente de Abrahán y la forma pacífica de solucionar un conflicto, primero mediante el diálogo y finalmente con un pacto que es cumplido por ambas partes, especialmente por parte del patriarca que actúa con evidente generosidad. Es posible que la tradición de este recuerdo quiera resaltar precisamente esa forma pacífica de resolver las discrepancias entre pastores, frente a las riñas violentas que imperaban en la época (cfr 26,19-22). En cualquier caso esta escena de la Biblia tiene carácter ejemplar de gran actualidad en todo tiempo: «No podemos dejar de alabar —dice el Concilio Vaticano II— a aquellos que, renunciando a la violencia en la exigencia de sus derechos, recurren a los medios de defensa que, por otra parte, están incluso al alcance de los más débiles, siempre que esto sea posible sin lesionar los derechos u obligaciones de otros o de la sociedad» (Gaudium et spes, n. 78).

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