COMENTARIO

 Gn 29,1-32,3 

En esta sección se narra la estancia de Jacob fuera de la tierra prometida, en casa de Labán que representa en este caso la continuidad con los antepasados de Abrahán (cfr cap. 24). Allí Jacob contraerá matrimonio (cfr 29,1-30), tendrá hijos (cfr 29,31-30,24) y se enriquecerá (cfr 30,25-43); y, de modo semejante a como había hecho Abrahán, desde allí volverá para asentarse en la tierra de Canaán (cfr 31,1-32,3).

El texto sagrado muestra cómo Dios va dirigiendo los acontecimientos en orden a que se haga realidad su plan salvífico, que incluía la numerosa descendencia de Abrahán y la formación del pueblo a partir de Jacob-Israel. En el conjunto de las relaciones entre Jacob y Labán contrastan el éxito progresivo del patriarca y el empobrecimiento de su pariente. El primero es constantemente bendecido por Dios que le otorga gran prosperidad; el segundo ve al final debilitado su ganado y ha de aceptar, por orden de Dios, que Jacob y sus hijas se alejen de él.

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