COMENTARIO
El término del viaje de Jacob es Hebrón, donde habían vivido Abrahán e Isaac. La narración de esta última etapa pierde el tono de una peregrinación religiosa que tenía la anterior, y recoge diversas tradiciones: la del nacimiento de Benjamín, dando una explicación de su nombre; la del pecado de Rubén, que le hace perder su protagonismo de primogénito entre las tribus, pasando esta prerrogativa a Judá (cfr cap. 49); la lista de los hijos de Jacob; y la muerte de Isaac.