COMENTARIO
Comienza aquí lo que podríamos llamar la segunda parte de la historia de José. Ésta no acaba con su encumbramiento y felicidad tras las penalidades sufridas, sino que se abre a la salvación de todo su pueblo, cumpliéndose así el designio de Dios. Esta parte culmina con la bajada de Jacob y toda su familia a Egipto y con su asentamiento allí. Dos veces bajan los hijos de Jacob a comprar trigo: la primera narrada en el cap. 42, la segunda en los caps. 44 y 45. Quizá corresponden a dos tradiciones diversas; pero, en cualquier caso, el relato sigue teniendo una extraordinaria unidad en su desarrollo reflejando el fino arte literario del redactor. Éste consigue dar a la historia una emoción creciente, centrada en el ritmo que van tomando los acontecimientos y en los sentimientos de los personajes. Sucesos y emociones van progresando paralelamente hasta la culminación final: todos los hijos de Jacob reunidos en torno al padre en Egipto.
En efecto, a lo largo del desarrollo de la historia se da un proceso por el que se hacen realidad los sueños de José en Canáan respecto a sus hermanos y a su padre: unos primero, y todos después, se inclinan ante él. Al mismo tiempo, mediante las estratagemas utilizadas por José, sus hermanos, aunque sin comprender lo que ocurre, van reconociendo y enfrentándose poco a poco al pecado que habían cometido contra él, hasta llegar al arrepentimiento sincero. Van adquiriendo, además, el sentido de fraternidad y solidaridad entre todos ellos, hasta el punto de que prefieren ser todos esclavos antes que abandonar a Benjamín (cfr 44,16); y uno de ellos, Judá, incluso está dispuesto a entregarse por su hermano. ¡Cuán distinta es esta nueva situación de la que habían mostrado al vender a José! Sólo en ese momento, el de la unidad fraterna, es cuando están preparados para reencontrar al hermano perdido, a José, y recomponer la familia de Jacob. Cada detalle de la historia adquiere su significación en ese proceso de conversión por el que Dios va llevando, casi sin aparecer, a los hijos de Jacob.