COMENTARIO
Ahora la atención se desplaza de la historia de José a la historia de sus hijos, antepasados de las tribus de Efraím y Manasés que ocuparon la parte central de Palestina. El relato viene a dar explicación de la existencia de aquellas dos tribus cuyos nombres no figuraban entre los hijos de Jacob, ahora Israel, y del hecho de que correspondiesen dos tribus a los descendientes de José. Al mismo tiempo, se refleja la superioridad que tendrá en el futuro la tribu de Efraím sobre la de Manasés, a pesar de ser éste el primogénito. El tema, por tanto, enlaza con la posesión de la tierra y, en consecuencia, con el cumplimiento de la promesa que Dios hiciera a los patriarcas; de ahí que esos aspectos de la historia anterior aparecen ahora con detalle.