COMENTARIO

 Ex 2,15 

La Biblia habla con frecuencia de los madianitas, descendientes de Abrahán (Gn 25,1-4) y emparentados, por tanto, con los israelitas; aparecen como comerciantes que se trasladan de un lugar a otro (Gn 37,36; Nm 10,29-32); que entablan batalla con los hebreos (Nm 25,6-18; 31,1-9) y que son derrotados ampliamente por Gedeón (Jc 6-8). Al final de los tiempos, como se anuncia en la tercera parte del libro de Isaías, vendrán a rendir homenaje al Señor (Is 60,6). Todos estos datos, sin embargo, no facilitan la localización de la región a donde se dirigió Moisés.

La huida de Moisés hacia el desierto es también parte de la misión que había recibido de Dios; así lo interpretará más tarde la carta a los Hebreos: «Por la fe salió de Egipto sin temer la cólera del rey, y se mantuvo firme como quien ve al invisible» (Hb 11,27).

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