COMENTARIO
Las genealogías, transmitidas ordinariamente por la «tradición sacerdotal», no pretenden un rigor histórico sino ante todo muestran la continuidad en la misión que Dios ha encomendado a cada una de las tribus de Israel. Esta genealogía, importante porque culmina en Aarón, de donde proviene la clase sacerdotal, se repite casi con exactitud en Nm 3,1-10 y 26,57-61.