COMENTARIO

 Ex 6,28-7,7 

En este nuevo discurso del Señor hay un uso enfático de la primera persona («yo te hago como un dios», «lo que yo te ordene», «yo endureceré el corazón del faraón») reflejando el carácter religioso del éxodo; no es una empresa humana, sino el inicio de una etapa fundamental de la historia de la salvación, en la que Dios lleva siempre la iniciativa.

«Aarón, tu hermano, será tu profeta» (v. 1). Si Moisés como líder del pueblo goza de un poder recibido de Dios, Aarón es depositario de la misión de hablar en nombre de Moisés, que equivale a hablar en nombre de Dios. El profeta es el hombre elegido por Dios para anunciar la voluntad de Dios y sus proyectos de salvación. Por tanto, la predicción del futuro no es lo más característico del profeta, excepto cuando el futuro forma parte del proyecto divino de salvación.

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