COMENTARIO
No se han localizado todavía con exactitud estas ciudades; parece seguro que estaban situadas, en la región pantanosa, al norte de los Lagos Amargos. Quizá eran núcleos pequeños o incluso santuarios conocidos cuando fue redactado el libro.
La iniciativa en esta gesta de salvación parte del Señor: Él planifica, Él da órdenes, Él consigue que los egipcios salgan huyendo (v. 25) y que los israelitas vean «la mano poderosa» de Dios (v. 31). Todas estas maravillas tienen una finalidad teológica: dar a conocer no sólo a los propios israelitas, sino incluso a los gentiles, a los egipcios, el mensaje fundamental: Él es el Señor (vv. 4.18).