COMENTARIO

 Ex 14,10-14 

La proximidad de los egipcios aterra a los israelitas y provoca la primera crisis de fe: la libertad que buscan comporta abandonar la tranquilidad que tenían en Egipto. Moisés comienza a mostrarse no sólo como guía carismático, sino como intercesor entre el pueblo y Dios. Las palabras del v. 13 están en la base de la esperanza, virtud teologal: Dios es quien actúa, el hombre debe mantenerse firme en su fe, sin ningún temor. Jesús, como enseña la Carta a los Hebreos, es el modelo de fidelidad y de esperanza: «Por consiguiente, (…) continuemos corriendo con perseverancia la carrera emprendida: fijos los ojos en Jesús, iniciador y consumador de la fe, el cual, despreciando la ignominia, soportó la cruz en lugar del gozo que se le ofrecía, y está sentado a la diestra del trono de Dios» (Hb 12,1-2).

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