COMENTARIO

 Ex 16,32-36 

Las generaciones posteriores deberían recordar el alcance de este acontecimiento, contemplando junto con las tablas de piedra del Decálogo (el Testimonio, v. 34) una urna que probablemente era de oro (cfr Hb 9,4) con una porción de maná. La tradición del maná conservado dentro del Arca podría ser tardía porque cuando ésta fue entronizada solemnemente en el Templo de Salomón (cfr 1 R 8,9) sólo contenía las tablas de la Ley. De todas formas, el sentido religioso del maná se mantuvo siempre vivo, como alimento con el que Dios sostuvo al pueblo durante los cuarenta años del desierto (cfr Jos 5,10-11; Sal 78,24-25; Sb 16,20-21).

El ómer significa literalmente «gavilla». Únicamente aparece en este texto señalando que es igual a una décima parte de un efah. El efah designaba a la vez un recipiente y el contenido del mismo. De ahí que viniera a ser una medida de capacidad. Ésta equivalía a 21 litros.

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