COMENTARIO

 Ex 18,1-12 

En la primera parte del libro se mencionaron tanto al suegro de Moisés, bajo el nombre de Reuel (2,18), como a su mujer Séfora (4,20.24-26). El narrador sagrado parece encontrar en este episodio muchos detalles cargados de significado: los nombres de los dos hijos resumen las dos últimas etapas de la vida de Moisés, primero como extranjero entre los madianitas —Guersom significa «huesped» (v. 3)—, y finalmente experimentando la protección divina en su liderazgo del pueblo —Eliézer significa «Dios es mi protección» (v. 4)—. Dentro de la solemnidad del encuentro (vv. 5-7), es Jetró el visitante, reconociendo así la dignidad superior de Moisés. El centro del diálogo es la liberación obrada por el Señor que llena de gozo a quienes la escuchan (vv. 8-11). Los madianitas, y en ellos todos los pueblos gentiles, llegarán a conocer al Señor como Dios verdadero y participarán en el culto en la medida que lleguen a reconocer las maravillas que el Señor ha realizado (v. 12). Finalmente la participación de los principales de Israel en el banquete sacrificial de Jetró quiere significar que todos los sacrificios y ritos que se celebren tendrán una clara referencia a los acontecimientos del Éxodo.

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