COMENTARIO
La teofanía está aquí descrita con sobriedad, pero contiene los mismos elementos señalados en el capítulo 19: preparación esmerada de Moisés (v. 2; cfr 19,10-11); prohibición de que se aproximen a la montaña los miembros del pueblo (v. 3; cfr 19,12-13); aparición de Dios dentro de la nube (v. 5; cfr 19,16-20).
Comparando ambos relatos, éste destaca menos la trascendencia divina y hace más hincapié en la familiaridad de Dios: «se colocó junto a él» (v 5). La iniciativa divina de aproximarse al hombre es patente y fundamenta la Alianza.
«E invocó el nombre del Señor» (v. 5). Por el contexto es Moisés quien invoca, aunque el texto hebreo admite que fuera Dios el sujeto del verbo, en cuyo caso el sentido debe ser: «Y proclamó su nombre, Señor». Es ésta la misma expresión del v. 6, que resulta más comprensible, suponiendo que es el Señor quien «proclama» y quien da la definición de Sí mismo cumpliendo así lo prometido (cfr 33,19). Cabe pensar que el autor sagrado ha dejado estas frases con el doble sentido intencionadamente porque tienen el mismo valor de revelación puestas en boca de Moisés o como pronunciadas directamente por Dios.