XI. APOSTASÍA DEL PUEBLO

El becerro de oro

32Ex1El pueblo, viendo que Moisés tardaba en bajar del monte, se congregó en torno a Aarón y le dijeron:

—Anda, haznos un dios que vaya delante de nosotros, pues de ese Moisés que nos sacó del país de Egipto no sabemos qué ha sido de él.

2Aarón les respondió:

—Quiten los pendientes de oro de las orejas de sus mujeres, de sus hijos y de sus hijas, y tráiganmelos.

3Todo el pueblo se quitó los pendientes de oro de sus orejas y los entregaron a Aarón. 4Él los recibió de sus manos, los moldeó con un cincel y, fundiéndolos, hizo un becerro. Ellos exclamaron:

—Éste es tu dios, Israel, el que te ha sacado del país de Egipto.

5Aarón, al verlo, edificó un altar ante él y proclamó:

—Mañana habrá fiesta en honor del Señor.

6Al día siguiente se levantaron temprano, ofrecieron holocaustos y presentaron sacrificios de comunión. Después el pueblo se sentó a comer y a beber, y luego se levantaron para divertirse.

La cólera del Señor

7Entonces el Señor dijo a Moisés:

—Anda, baja porque se ha pervertido tu pueblo, el que sacaste del país de Egipto. 8Pronto se han apartado del camino que les había ordenado. Se han hecho un becerro fundido y se han postrado ante él; le han ofrecido sacrificios y han exclamado: «Éste es tu dios, Israel, el que te ha sacado del país de Egipto».

9Y dijo el Señor a Moisés:

—Ya veo que este pueblo es un pueblo de dura cerviz. 10Ahora, deja que se inflame mi cólera contra ellos hasta consumirlos; de ti, en cambio, haré un gran pueblo.

Intercesión de Moisés

11Moisés entonces suplicó al Señor, su Dios, diciendo:

—¿Por qué, Señor, ha de inflamarse tu cólera contra tu pueblo, al que has sacado del país de Egipto con gran poder y mano fuerte? 12¿Por qué dar pie a que digan los egipcios: «Por malicia los ha sacado para matarlos entre las montañas y exterminarlos de la faz de la tierra»? Aplaca el furor de tu cólera y renuncia al mal con que amenazas a tu pueblo. 13Acuérdate de Abrahán, de Isaac y de Israel, tus siervos, a quienes juraste por ti mismo diciendo: «Multiplicaré la descendencia de ustedes como las estrellas del cielo; y toda esta tierra que les he prometido se la daré a su descendencia, para que la posean en herencia, para siempre».

14El Señor renunció al mal que había anunciado hacer contra su pueblo.

Destrucción del becerro de oro

15Se volvió Moisés y bajó del monte con las dos tablas del Testimonio en su mano; tablas escritas por ambos lados, escritas en una y otra cara. 16Las tablas eran obra de Dios y su escritura, escritura de Dios, grabada en ellas. 17Cuando Josué oyó el intenso griterío del pueblo, dijo a Moisés:

—Hay voces de guerra en el campamento.

18Moisés respondió:

—No es clamor de quien grita: ¡victoria!

No es clamor de quien grita: ¡derrota!

Clamores de cantos rituales

es lo que percibo.

19Cuando Moisés se acercó al campamento y vio el becerro y las danzas, se inflamó su cólera y arrojó las tablas de su mano, destrozándolas al pie del monte. 20Luego tomó el becerro que habían hecho, lo puso al fuego y lo trituró hasta reducirlo a polvo; después lo esparció en agua y se la dio a beber a los hijos de Israel.

21Y dijo Moisés a Aarón:

—¿Qué te ha hecho este pueblo para que le hayas acarreado tan grave pecado?

22Respondió Aarón:

—No se inflame la cólera de mi señor; tú conoces que este pueblo está inclinado al mal. 23Me dijeron: «Haznos un dios que vaya delante de nosotros, pues de ese Moisés que nos sacó del país de Egipto, no sabemos qué ha sido de él». 24Yo les dije: «¿Quién tiene oro?». Ellos se desprendieron de él y me lo dieron; lo eché al fuego y salió este becerro.

Intervención de los levitas

25Al ver Moisés al pueblo descuidado, ya que Aarón les había inducido al abandono hasta llegar a ser objeto de burla entre sus enemigos, 26se plantó a la puerta del campamento y exclamó:

—¡Quien esté de parte del Señor que se una a mí!

Y se le unieron todos los hijos de Leví.

27Y añadió:

—Así dice el Señor Dios de Israel: «Cíñase cada uno la espada al costado; pasen una y otra vez por el campamento de puerta en puerta, y que cada uno dé muerte incluso a su hermano, a su amigo o a su pariente».

28Los hijos de Leví hicieron lo mandado por Moisés; aquel día cayeron unos tres mil hombres del pueblo.

29Y Moisés dijo:

—Hoy han consagrado sus manos en honor del Señor al enfrentarse cada uno incluso contra su hijo o contra su hermano; hoy el Señor les da su bendición.

Nueva intercesión de Moisés

30Al día siguiente Moisés dijo al pueblo:

—Ustedes han cometido un pecado gravísimo, pero subiré hasta el Señor; quizá obtenga el perdón de su pecado.

31Volvió, pues, Moisés hasta el Señor y dijo:

—¡Ay! Este pueblo ha cometido un pecado gravísimo, haciéndose un dios de oro. 32Ahora bien, si les perdonaras su pecado… Si no, bórrame a mí del libro que tú has escrito.

33El Señor respondió:

—Al que ha pecado contra mí es al que borraré de mi libro. 34Ahora, ve y conduce al pueblo adonde te he indicado; he aquí que mi ángel irá delante de ti; el día de mi visita les pediré cuentas de su pecado.

35Y el Señor castigó al pueblo por el becerro de oro que había hecho Aarón.

Orden de partida. El ángel acompañará al pueblo

33Ex1Dijo el Señor a Moisés:

—Anda, parte de aquí, tú y el pueblo que sacaste del país de Egipto, hacia la tierra que prometí con juramento a Abrahán, a Isaac y a Jacob, diciendo: «A tu descendencia se la daré». 2Enviaré delante de ti un ángel y expulsaré al cananeo, al amorreo, al hitita, al perezeo, al jeveo y al jebuseo; 3sube hacia la tierra que mana leche y miel. Yo no subiré contigo, porque eres un pueblo de dura cerviz; no sea que tenga que destruirte en el camino.

4Al oír estas duras palabras, el pueblo hizo duelo y nadie se atavió con sus adornos.

5Dijo entonces el Señor a Moisés:

—Di a los hijos de Israel: Ustedes son un pueblo de dura cerviz; si yo caminara contigo un solo instante, te exterminaría. Ahora quítate tus adornos y veré qué hago contigo.

6Los hijos de Israel se despojaron de sus adornos desde el monte Horeb.

La Tienda de la Reunión

7Moisés levantó la Tienda y la plantó fuera del campamento, a cierta distancia, y la llamó Tienda de la Reunión. Y así todo el que quería consultar al Señor, salía hacia la Tienda de la Reunión que estaba fuera del campamento. 8Cuando Moisés salía hacia la Tienda de la Reunión, todo el pueblo se levantaba y permanecía en pie a la puerta de su tienda y le seguían con la vista hasta que entraba en la Tienda. 9Y cuando Moisés entraba en la Tienda, descendía la columna de nube y se detenía a la puerta de la Tienda mientras el Señor hablaba con Moisés. 10Todo el pueblo, cuando veía la columna de nube detenida a la puerta de la Tienda, se levantaba y cada uno se postraba junto a la puerta de su tienda. 11El Señor hablaba con Moisés cara a cara, como se habla con un amigo. Y cuando volvía al campamento el joven Josué, su ayudante, hijo de Nun, no se apartaba de la Tienda.

Oración de Moisés: Dios acompañará a su pueblo

12Moisés dijo al Señor:

—Mira, tú me has dicho: «Haz subir a este pueblo»; pero no me has indicado a quién vas a enviar conmigo, a pesar de que me dices: «Yo te conozco por tu nombre, y tú has hallado gracia a mis ojos». 13Ahora bien, si he hallado gracia a tus ojos, dame a conocer tus designios, para que llegue a conocerte y pueda hallar gracia a tus ojos. Considera que esta gente es tu pueblo.

14El Señor respondió:

—Yo mismo caminaré contigo y te daré el descanso.

15Continuó Moisés:

—Si no vienes tú mismo, no nos hagas partir de aquí; 16pues ¿en qué se notará que tu pueblo y yo hemos hallado gracia a tus ojos, si tú no caminas con nosotros? Así, tu pueblo y yo nos distinguiremos de los demás pueblos que hay sobre la tierra.

17El Señor dijo a Moisés:

—Esta petición que me has dirigido también te la concederé, porque has hallado gracia a mis ojos y te conozco personalmente.

La visión de la gloria de Dios

18Moisés exclamó:

—Muéstrame tu gloria.

19Y Él respondió:

—Yo haré pasar todo mi esplendor ante ti, y ante ti proclamaré mi nombre —el Señor—, porque tengo misericordia de quien quiero y tengo compasión de quien quiero.

20Y añadió:

—Pero no podrás ver mi rostro, pues ningún ser humano puede verlo y seguir viviendo.

21Y continuó:

—He ahí un lugar junto a mí; tú puedes situarte sobre la roca. 22Cuando pase mi gloria, te colocaré en la hendidura de la roca y te cubriré con mi mano hasta que haya pasado. 23Luego retiraré mi mano y tú podrás ver mi espalda; pero mi rostro no se puede ver.

XII. RENOVACIÓN DE LA ALIANZA

34Ex1Dijo el Señor a Moisés:

—Hazte tallar dos tablas de piedra como las primeras y escribiré sobre ellas las mismas palabras que había en las primeras que tú rompiste. 2Prepárate para mañana y sube temprano al monte Sinaí; permanece allí en la cima de la montaña. 3Nadie subirá contigo ni aparecerá nadie en toda la montaña; ni siquiera el ganado menor o mayor pastará en la ladera de la montaña.

4Así pues, Moisés talló dos tablas de piedra como las primeras, madrugó y subió temprano al monte Sinaí, como le había ordenado el Señor, llevando en su mano las dos tablas de piedra.

5Descendió el Señor en la nube y se colocó junto a él e invocó el nombre del Señor.

Revelación de Dios

6El Señor pasó delante de él proclamando:

—Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento a la cólera y rico en misericordia y fidelidad; 7que mantiene su misericordia por mil generaciones, que perdona la culpa, el delito y el pecado, pero nada deja impune pues castiga la culpa de los padres en los hijos y en los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación.

8Moisés, al instante, se postró en tierra y le adoró, 9diciendo:

—Señor mío, si he hallado gracia a tus ojos, camina, Señor, en medio de nosotros; cierto que éste es un pueblo de dura cerviz, pero tú, perdona nuestra culpa y nuestro pecado y recíbenos como heredad tuya.

La Alianza

10El Señor le respondió:

—He aquí que establezco una alianza: ante tu pueblo entero realizaré maravillas como nunca se han hecho en ningún país ni nación, de suerte que el pueblo que te rodea vea la obra de Dios, pues yo voy a realizar por medio de ti cosas que causen terror.

11»Guarda bien lo que hoy te ordeno; he aquí que yo expulsaré de tu presencia al amorreo, al cananeo, al hitita, al perezeo, al jeveo y al jebuseo. 12Cuida de no establecer pacto con los habitantes del país en el que vas a entrar, para que no sean como una trampa para ti. 13Antes bien, ustedes destruirán sus altares, derribarán sus estelas y destrozarán sus aserás.

Código Ritual

14»No te postrarás ante otros dioses, porque el Señor se llama «Dios celoso»; es un Dios celoso.

15»No establecerás alianza con los habitantes de ese país, no sea que cuando se prostituyan con sus dioses y les ofrezcan sacrificios, te inviten, y tú comas de su sacrificio. 16No tomarás a sus hijas como esposas de tus hijos, no sea que cuando ellas se prostituyan con sus dioses, arrastren también a tus hijos a prostituirse con ellos.

17»No te harás dioses de metal fundido.

18»Guardarás la fiesta de los Ácimos: durante siete días, como te he ordenado, comerás panes ácimos en el tiempo establecido del mes de Abib, porque en el mes de Abib saliste de Egipto.

19»Todo primer nacido es mío; y todo primer nacido macho de tu ganado, tanto del ganado mayor como del menor, es mío; 20pero el primer nacido del asno lo rescatarás con un cordero; si no lo rescatas, lo desnucarás. Al primogénito de tus hijos lo rescatarás; no te presentarás ante mí con las manos vacías.

21»Seis días trabajarás, pero el día séptimo descansarás; descansarás incluso en tiempo de siembra o de siega.

22»Celebrarás la fiesta de las Semanas, la de las primicias de la siega del trigo; y la fiesta de la Recolección al final del año.

23»Tres veces al año comparecerá todo varón ante el Señor, Dios de Israel. 24Pues cuando yo expulse a las naciones delante de ti y ensanche tus fronteras, nadie codiciará tus tierras mientras subes a presentarte ante el Señor, tu Dios, tres veces al año.

25»No inmolarás con pan fermentado la sangre de mi sacrificio. No guardarás hasta el día siguiente la víctima de la fiesta de Pascua.

26»Llevarás a la casa del Señor, tu Dios, lo mejor de las primicias de tu tierra.

»No cocerás el cabrito en la leche de su madre.

27El Señor dijo a Moisés:

—Escribe estas palabras, porque a tenor de ellas establezco alianza contigo y con Israel.

28Moisés estuvo allí con el Señor cuarenta días y cuarenta noches; no comió pan ni bebió agua, y escribió sobre las tablas las palabras de la alianza, los diez mandamientos.

El resplandor de Moisés

29Cuando Moisés bajó del monte, llevaba en su mano las tablas del Testimonio, pero no sabía que su rostro se había vuelto radiante por haber hablado con el Señor. 30Aarón y todos los hijos de Israel miraron a Moisés y al ver que su rostro se había vuelto radiante, temieron acercarse a él. 31Entonces Moisés los llamó y Aarón y todos los jefes de la comunidad se volvieron hacia él y pudo hablarles.

32Después se acercaron todos los hijos de Israel y él les ordenó todo lo que el Señor le había dicho en el monte Sinaí. 33Al terminar de hablar con ellos, Moisés se cubrió el rostro con un velo. 34Cuando Moisés entraba a la presencia del Señor para hablar con Él se quitaba el velo hasta que salía; y al salir, transmitía a los hijos de Israel lo que el Señor le había ordenado. 35Los hijos de Israel veían que el rostro de Moisés se había vuelto radiante; él volvía a cubrirse el rostro con el velo hasta que entraba para hablar con el Señor.

XIII. CONSTRUCCIÓN DEL SANTUARIO

Descanso sabático

35Ex1Moisés reunió a toda la asamblea de los hijos de Israel y les dijo:

—Esto es lo que el Señor ha ordenado hacer: 2durante seis días trabajarán, pero el día séptimo será para ustedes sagrado, día de descanso completo en honor del Señor. Todo el que haga algún trabajo en él morirá. 3No harán fuego en ninguno de sus poblados en día de sábado.

Generosidad en las ofrendas

4Moisés dijo a toda la asamblea de los hijos de Israel:

—Esto es lo que ha ordenado el Señor: «5Reserven para el Señor una ofrenda de sus bienes; que toda persona generosa de corazón reserve una ofrenda para el Señor: oro, plata y bronce, 6púrpura violácea y púrpura escarlata y carmesí, lino torzal y pelo de cabra, 7pieles de carnero teñidas de rojo, pieles selectas y maderas de acacia; 8aceite para las lámparas, aromas para el óleo de la unción y para el incienso aromático; 9piedras de ónice y piedras de engaste para el efod y el pectoral.

10»Que vengan todos los que sean más hábiles entre ustedes y ejecuten lo que ha ordenado el Señor: 11el Tabernáculo, la Tienda y su cubierta; los corchetes, los tablones, los travesaños, las columnas y las basas; 12el arca con sus varales; el Propiciatorio y el velo de separación; 13la mesa con sus varales y todos sus utensilios; los panes de la proposición; 14el candelabro para el alumbrado con sus utensilios y sus lámparas; el aceite para las lámparas; 15el altar del incienso con sus varales; el óleo de la unción y el incienso aromático; la cortina de entrada de la puerta del Tabernáculo; 16el altar de los holocaustos con el enrejado de bronce y sus varales y todos sus utensilios; la pila con su basa; 17los cortinajes del atrio con sus postes y sus basas, la cortina de la puerta del atrio; 18los clavos del Tabernáculo y los del atrio con sus cuerdas; 19las vestiduras de ceremonia para oficiar en el santuario; las vestiduras sagradas del sacerdote Aarón y las de sus hijos para ejercer el sacerdocio».

20Entonces toda la comunidad de los hijos de Israel salió de la presencia de Moisés; 21y aquellos a quienes les movía su corazón y les impulsaba su espíritu vinieron y trajeron la ofrenda del Señor para las obras de la Tienda de la Reunión, para el culto y para las vestiduras sagradas. 22Vinieron hombres y mujeres: todos los de corazón generoso trajeron zarcillos, pendientes, anillos, brazaletes y toda clase de objetos de oro, presentando cada uno su oro como ofrenda balanceada ritualmente en honor del Señor. 23Todo el que poseía púrpura violácea, púrpura escarlata y carmesí, lino torzal, pelo de cabra, pieles de carnero teñidas de rojo y pieles selectas, las traían. 24Los que podían aportar plata y bronce, lo traían como ofrenda reservada al Señor; y lo mismo los que poseían madera de acacia para los diversos usos. 25Las mujeres más hábiles hilaron con sus manos y trajeron labores de púrpura violácea y púrpura escarlata y carmesí, y también lino torzal. 26Las mujeres con corazón bien dispuesto y con habilidad para ello tejieron el pelo de cabra. 27Los principales del pueblo trajeron piedras de ónice y piedras de engaste para el efod y el pectoral; 28perfumes y aceite para las lámparas, para el óleo de la unción y para el incienso aromático. 29Trajeron sus ofrendas todos los hombres y mujeres de corazón bien dispuesto para contribuir en los trabajos que, por medio de Moisés, el Señor había ordenado hacer. Así los hijos de Israel trajeron sus ofrendas voluntarias al Señor.

Elección de los artesanos

30Moisés dijo a los hijos de Israel:

—Miren, el Señor ha llamado por su nombre a Besalel, hijo de Urí, hijo de Jur, de la tribu de Judá; 31le ha llenado de espíritu de Dios, dotándole de sabiduría, inteligencia y experiencia en toda clase de trabajos: 32para idear y realizar proyectos en oro, plata y bronce; 33para labrar piedras de engaste, para tallar madera y realizar cualquier trabajo artístico. 34Además, a él y a Oholiab, hijo de Ajisamac, de la tribu de Dan, les ha puesto en su corazón el don de enseñar a otros, lo mismo que 35les ha llenado de sabiduría para realizar cualquier trabajo de escultura y de arte; para bordar en púrpura violácea y púrpura escarlata y carmesí, y en lino torzal; para idear y realizar toda clase de trabajos.

36Ex1Besalel, Oholiab y todos los hombres sabios en cuyo corazón el Señor había infundido sabiduría e inteligencia para saber realizar todas las obras destinadas al culto del santuario, realizaron todo de acuerdo con lo que había ordenado el Señor.

2Moisés llamó para realizarlo a Besalel, a Oholiab y a todos los hombres sabios en cuyo corazón el Señor había infundido sabiduría, a todos cuyo corazón les impulsaba a colaborar en el trabajo. 3Ellos tomaron de Moisés las ofrendas reservadas que los hijos de Israel habían aportado para realizar las obras destinadas al culto del santuario. Mientras tanto, la gente seguía trayendo ofrendas voluntarias cada mañana. 4Entonces los artesanos que realizaban las obras del santuario, dejaron cada uno el trabajo que realizaban y vinieron a Moisés 5para decirle:

—El pueblo sigue trayendo más de lo que se necesita para la ejecución del trabajo que el Señor ha ordenado hacer.

6Entonces Moisés ordenó que se divulgara esto por el campamento:

—Que nadie, ni hombre ni mujer, reserve ya más ofrendas para el santuario.

Y el pueblo suspendió sus aportaciones, 7pues lo reunido era suficiente para realizar las obras, y aún sobraba.

Construcción del Tabernáculo

8Los artesanos más sabios entre los que participaban en las obras hicieron el Tabernáculo con diez tapices de lino torzal, de púrpura violácea, púrpura escarlata y carmesí, y con querubines artísticamente bordados en ellos. 9La longitud de cada tapiz era de veintiocho codos y la anchura de cuatro, todos de la misma medida. 10El artesano correspondiente unió cinco tapices uno con otro; y lo mismo los otros cinco. 11Hizo unos lazos de púrpura violácea en el borde del tapiz final de la primera serie y otros tantos en el borde del que remata la segunda serie. 12Puso cincuenta lazos en el primer tapiz y otros cincuenta en el que remata la segunda serie, correspondiéndose unos con otros. 13Hizo cincuenta broches de oro y unió los tapices uno con otro, de modo que el Tabernáculo formara un todo.

14Tejió también tapices de pelo de cabra en forma de tienda para el Tabernáculo. Hizo once tapices. 15La longitud de cada tapiz era de treinta codos y la anchura de cuatro, los once tapices de la misma medida. 16Empalmó cinco tapices en una parte y los seis restantes en otra. 17Puso cincuenta lazos en el borde del tapiz que remata la primera serie y otros cincuenta en el borde del que remata la segunda. 18Fabricó cincuenta broches de bronce, uniendo así la Tienda de modo que formara un todo. 19Confeccionó también para la Tienda una cubierta de pieles de carnero teñidas de rojo y una sobrecubierta de pieles selectas.

El armazón del Tabernáculo

20Hizo también para el Tabernáculo unos tablones de madera de acacia y los puso de pie. 21La longitud de cada tablón era de diez codos y la anchura de codo y medio. 22Cada uno tenía para ensamblarse dos espigones paralelos; los tenían todos los tablones del Tabernáculo. 23De los tablones para el Tabernáculo, colocó veinte en el flanco del Négueb, hacia el sur. 24Hizo cuarenta basas de plata donde apoyar los veinte tablones; dos basas para cada tablón, ensamblando sus dos espigones.

25En el segundo flanco del Tabernáculo, hacia el norte, puso otros veinte tablones 26con sus cuarenta basas de plata: dos basas para cada tablón, ensamblando sus espigones. 27En el lado posterior del Tabernáculo, al poniente, puso seis tablones; 28y otros dos en los ángulos posteriores del Tabernáculo. 29Éstos iban unidos desde abajo hasta arriba en una sola pieza, formando así los dos ángulos del Tabernáculo. 30Eran, pues, ocho tablones con sus dieciséis basas, dos debajo de cada tablón.

31Hizo también unos travesaños de madera de acacia: cinco para sujetar los tablones de un lado del Tabernáculo; 32cinco para los tablones del lado opuesto, y cinco para los del lado posterior, al poniente. 33Hizo el travesaño central, a media altura de los tablones, de modo que pasara de un extremo a otro. 34Recubrió de oro los tablones y fabricó de oro las anillas por donde pasaban los travesaños; también éstos los recubrió de oro.

El velo del Tabernáculo

35Compuso el velo de púrpura violácea, púrpura escarlata y carmesí, y de lino torzal con querubines artísticamente bordados. 36Para colgarlo hizo cuatro columnas de madera de acacia recubiertas de oro y provistas de ganchos de oro; fundió para ellas cuatro basas de plata. 37Confeccionó también una cortina para la entrada de la Tienda, de púrpura violácea, de púrpura escarlata y carmesí, y de lino torzal, todo artísticamente recamado; 38y las cinco columnas con sus ganchos. Recubrió de oro sus capiteles y sus varillas y fundió sus cinco basas en bronce.

El Arca

37Ex1Besalel fabricó el arca con madera de acacia de dos codos y medio de largo, un codo y medio de ancho y uno y medio de alto. 2La revistió de oro puro por dentro y por fuera y puso alrededor de ella una moldura de oro. 3Fundió oro para las cuatro anillas que puso en sus cuatro ángulos, dos a un lado y dos al lado opuesto. 4Hizo también varales de madera de acacia y los recubrió de oro; 5introdujo los varales por las anillas de los lados del arca para poder transportarla.

6Hizo también un Propiciatorio de oro puro de dos codos y medio de largo, y un codo y medio de ancho. 7Labró dos querubines de oro; los hizo de oro macizo para los dos extremos del Propiciatorio. 8Puso cada querubín en un extremo formando un solo cuerpo con el Propiciatorio; los querubines estaban en los extremos. 9Los querubines tenían las alas extendidas hacia arriba cubriendo con ellas el Propiciatorio, y sus rostros estaban uno frente a otro mirando al Propiciatorio.

La mesa de los panes

10Construyó también la mesa de madera de acacia de dos codos de largo, uno de ancho y uno y medio de alto. 11La recubrió de oro puro y le puso una moldura de oro alrededor. 12Le hizo en torno a ella un reborde de un palmo con una moldura de oro alrededor del mismo. 13Fundió oro para cuatro anillas y las puso en los cuatro ángulos correspondientes a las cuatro patas. 14Las anillas iban bajo el reborde para introducir por ellas los varales y poder transportar la mesa. 15Hizo los varales de madera de acacia y las recubrió de oro; con ellos se transportaba la mesa. 16Fabricó también los utensilios que habían de estar sobre la mesa: las fuentes, las escudillas, los tazones y las jarras de libación; todo ello de oro puro.

El candelabro de oro

17Labró también el candelabro de oro puro; hizo de oro macizo el candelabro, su pie y su fuste; sus cálices, corolas y flores formaban un cuerpo con él. 18Seis brazos salían de sus lados, tres de un lado y tres de otro. 19El primer brazo tenía tres cálices con forma de flor de almendro con corola y flor; también el segundo tenía tres cálices con forma de flor de almendro con corola y flor; y así los seis brazos que salían del candelabro. 20El candelabro tenía cuatro cálices con forma de flor de almendro con corola y flor: 21un cáliz debajo de los dos primeros brazos, formando un solo cuerpo; otro debajo de los dos siguientes y otro debajo de los dos últimos; así eran iguales los seis brazos que arrancan del candelabro. 22Los cálices y los brazos formaban un solo cuerpo con el candelabro y todo era de oro puro macizo.

23Hizo también las siete lámparas, las despabiladeras y los platillos; todo de oro puro. 24Empleó un talento de oro puro para hacer el candelabro con todos sus utensilios.

El altar del incienso

25Construyó también el altar del incienso, de madera de acacia, cuadrado, de un codo de largo y un codo de ancho, y de dos codos de alto; sus cuernos formaban un solo cuerpo con él. 26Lo recubrió de oro puro, tanto la parte superior como sus costados y sus cuernos; le hizo alrededor una moldura de oro. 27Debajo de la moldura, a ambos lados, puso dos anillas de oro y las colocó en los dos lados para introducir por ellas los varales y poder transportar el altar. 28Hizo los varales de madera de acacia y los recubrió de oro.

29Elaboró el óleo de la unción sagrada y el incienso aromático puro, preparado como lo hace un perfumista.

El altar de los sacrificios

38Ex1Construyó el altar de los holocaustos con madera de acacia, cuadrado, de cinco codos de largo y cinco codos de ancho, y de tres codos de alto. 2Colocó los cuernos en las cuatro esquinas formando un solo cuerpo con el altar, y lo recubrió de bronce. 3Fabricó también todos los utensilios del altar: recipientes para la ceniza, paletas, calderos, trinchantes y badiles; todos estos utensilios eran de bronce. 4Fundió para el altar un enrejado de bronce, en forma de red, y lo puso bajo el reborde del altar, de modo que la red llegaba hasta la mitad del altar. 5Soldó cuatro anillas a los cuatro extremos del enrejado de bronce para introducir por ellas los varales. 6Hizo los varales de madera de acacia y los recubrió de bronce; 7luego los introdujo por las anillas colocadas a los lados del altar para transportarlo. Hizo el altar hueco y con tablas.

8Construyó la pila de bronce, con su basa también de bronce, y con los espejos de las mujeres que servían a la puerta de la Tienda de la Reunión.

El atrio del santuario

9Compuso también el atrio. Por el lado del Négueb, al sur, estaba el cortinaje del atrio, de lino torzal, de cien codos. 10Sus veinte columnas y sus veinte basas eran de bronce; los ganchos de las columnas y sus aros, de plata. 11Por el lado norte había igualmente un cortinaje de cien codos; sus veinte columnas y sus veinte basas eran de bronce, los ganchos de las columnas y sus aros, de plata. 12Por el lado occidental había un cortinaje de cincuenta codos con diez columnas y diez basas; los ganchos de las columnas y sus aros eran de plata. 13El lado oriental, al este, era de cincuenta codos; 14en él había quince codos de cortinaje con tres columnas y tres basas, desde un extremo hasta la entrada. 15Y desde el extremo opuesto —en el centro estaba la entrada del atrio— otros quince codos de cortinaje con tres columnas y tres basas.

16Todo el cortinaje que rodeaba el atrio era de lino torzal. 17Las basas de las columnas eran de bronce; sus ganchos y sus aros, de plata; los capiteles estaban revestidos de plata y todas las columnas del atrio tenían aros de plata. 18La cortina de la entrada del atrio estaba artísticamente recamada, de púrpura violácea y púrpura escarlata y carmesí, y de lino torzal; era de veinte codos de largo y cinco de alto, de la misma medida que el ancho del cortinaje del atrio. 19Sus cuatro columnas y sus cuatro basas eran de bronce; los ganchos, de plata, los capiteles recubiertos de plata y las anillas también de plata. 20Todos los clavos del Tabernáculo y del atrio que lo rodea eran de bronce.

Material empleado

21Éste es el cómputo de lo empleado en el Tabernáculo, el Tabernáculo del Testimonio, contabilizado a indicación de Moisés por los levitas bajo la dirección de Itamar, hijo del sacerdote Aarón. 22Besalel, hijo de Urí, hijo de Jur, de la tribu de Judá realizó todo lo que el Señor había ordenado a Moisés, 23junto con Oholiab, hijo de Ajisamac, de la tribu de Dan, como artesano, perito y bordador en púrpura violácea, púrpura escarlata y carmesí, y lino torzal.

24Todo el oro empleado en las obras, en todas las obras del santuario, es decir el oro de la ofrenda, fue de veintinueve talentos y setecientos treinta siclos, en siclos del santuario. 25La plata entregada por los inscritos en el censo de la comunidad fue de cien talentos y mil setecientos setenta y cinco siclos, en siclos del santuario. 26Correspondía una becá, es decir, medio siclo, en siclos del santuario, por cada nombre de los inscritos en el censo, de veinte años para arriba; en total seiscientos tres mil quinientos cincuenta hombres. 27Los cien talentos de plata fueron empleados en la fundición de las cien columnas del santuario y sus basas, un talento por columna. 28Con los mil setecientos setenta y cinco siclos hizo los ganchos de las columnas, recubrió sus capiteles y fijó las anillas. 29El bronce de la ofrenda fue de setenta talentos y dos mil cuatrocientos siclos. 30Con él hizo las basas de la entrada de la Tienda de la Reunión, el altar de bronce y su rejilla, y todos los utensilios del altar; 31hizo además las basas del recinto del atrio, las basas de la entrada del atrio, todos los clavos del santuario y los del recinto del atrio.

Los ornamentos sacerdotales

39Ex1Con la púrpura violácea, la púrpura escarlata y carmesí, y el lino torzal confeccionaron las vestiduras de ceremonia para el servicio del santuario, así como las vestiduras sagradas para Aarón, según había ordenado el Señor a Moisés.

El efod

2Hicieron, pues, el efod, de oro, de púrpura violácea, púrpura escarlata y carmesí, y lino torzal. 3Prepararon láminas de batido y las cortaron en hilos para entretejerlos en recamado con la púrpura violácea, la púrpura escarlata y carmesí, y el lino torzal. 4Le hicieron dos hombreras para unir el efod en sus extremos. 5El cinto para ceñirlo formaba una sola pieza con él y era del mismo tejido: oro, púrpura violácea, púrpura escarlata y carmesí, y lino torzal, como había ordenado el Señor a Moisés. 6Tallaron las dos piedras de ónice encajadas en engarces de oro, y grabaron en ellas, como se graban los sellos, los nombres de los hijos de Israel; 7las pusieron en las dos hombreras del efod, como piedras que serían ante el Señor memorial de los hijos de Israel, como había ordenado el Señor a Moisés.

El pectoral

8Confeccionó el pectoral artísticamente bordado como el efod: con oro, púrpura violácea, púrpura escarlata y carmesí, y lino torzal; 9era cuadrado, pero doble, de un palmo de largo y uno de ancho. 10Lo adornaron con piedras preciosas, colocadas en cuatro filas: en la primera fila una sardónice, un topacio y una esmeralda; 11en la segunda, un rubí, un zafiro y un diamante; 12en la tercera, un ópalo, una ágata y una amatista; 13y en la cuarta fila, un crisólito, un ónice y un jaspe. Todas ellas iban encajadas en engarces de oro. 14Las piedras eran doce como doce son los nombres de los hijos de Israel. Cada una llevaba grabado, como se graban los sellos, el nombre de cada una de las tribus.

15Fabricaron para el pectoral cadenillas de oro puro, trenzadas a modo de cordones. 16Hicieron dos engarces de oro y dos anillas de oro que pusieron en los dos extremos del pectoral. 17Pasaron los dos cordones de oro por las dos anillas de los extremos del pectoral, 18y los dos extremos de los cordones los unieron a los dos engarces y los fijaron en la parte delantera de las hombreras del efod. 19Fabricaron otras dos anillas de oro y las fijaron en los extremos inferiores del pectoral, en el borde interior que toca con el efod. 20Hicieron otras dos anillas de oro y las fijaron en la parte inferior de las hombreras del efod, por delante, cerca de la juntura, por encima del cinto del efod. 21Unieron el pectoral por sus anillas a las del efod con un cordón de púrpura violácea, de modo que el pectoral quedaba sobre el cinto del efod y no podía desprenderse de él, como había ordenado el Señor a Moisés.

El manto

22Confeccionó el manto del efod, tejido, todo de púrpura violácea; 23tenía una abertura en el centro, como la de una dalmática, reforzada alrededor con un dobladillo para que no se rasgara. 24Hicieron en la parte inferior, en todo el vuelo del manto, granadas de púrpura violácea, púrpura escarlata y carmesí, y lino torzal; 25hicieron campanillas de oro puro y las pusieron entre las granadas en todo el vuelo del manto, 26alternando una campanilla y una granada alrededor de todo el vuelo del manto. Se usaba para oficiar, como había ordenado el Señor a Moisés.

Otros ornamentos

27Confeccionaron las túnicas de lino, tejidas para Aarón y sus hijos; 28la tiara de lino y los adornos de las tiaras de lino; y también los calzones de lino torzal; 29asimismo los cinturones de lino torzal, de púrpura violácea, púrpura escarlata y carmesí, artísticamente recamados, como había ordenado el Señor a Moisés.

La tiara

30Fundieron una lámina, la diadema sagrada, de oro puro, y grabaron en ella, como se graba un sello, lo siguiente: «Consagrado al Señor». 31Sujetaron en ella un cordón de púrpura violácea, colocándola en la parte alta de la tiara, como había ordenado el Señor a Moisés. 32Así se terminaron las obras del Tabernáculo y de la Tienda de la Reunión. Los hijos de Israel hicieron todo según había ordenado el Señor a Moisés. Así lo hicieron.

Entrega de las obras a Moisés

33Presentaron a Moisés el Tabernáculo, la Tienda y sus utensilios, los corchetes y los tablones, los travesaños, las columnas y las basas; 34la cubierta de pieles de carnero teñidas de rojo, la sobrecubierta de pieles selectas y el velo protector; 35el arca del Testimonio, sus varales y el Propiciatorio; 36la mesa con sus utensilios y los panes de la proposición; 37el candelabro con sus lámparas, es decir, las lámparas que se ponen en él, y todos sus utensilios junto con el aceite del alumbrado; 38el altar de oro, el óleo de la unción y el incienso aromático; la cortina de la entrada de la tienda; 39el altar de bronce con su enrejado de bronce, los varales y todos sus utensilios; la pila y su basa; 40el cortinaje del atrio, las columnas con sus basas; el tapiz para la entrada del atrio; las cuerdas y los clavos; y los demás utensilios para el servicio del Tabernáculo de la Tienda de la Reunión; 41las vestiduras de ceremonia para oficiar en el santuario, las vestiduras sagradas del sacerdote Aarón y las de sus hijos para ejercer el sacerdocio.

42Tal como había ordenado el Señor a Moisés, así realizaron los hijos de Israel todas las obras. 43Vio Moisés todo el trabajo y comprobó cómo lo habían realizado; tal como había ordenado el Señor, así lo habían hecho. Y Moisés los bendijo.

Consagración del Santuario

40Ex1Dijo el Señor a Moisés:

2—El día primero del primer mes erigirás el Tabernáculo de la Tienda de la Reunión; 3pondrás en él el arca del Testimonio y la cubrirás con el velo. 4Introducirás la mesa, disponiendo sobre ella lo que hay que disponer; introducirás el candelabro, poniendo sobre él las lámparas. 5Instalarás el altar de oro para el incienso delante del arca del Testimonio y colocarás el tapiz a la puerta del Tabernáculo. 6Instalarás el altar de los holocaustos delante de la puerta del Tabernáculo de la Tienda de la Reunión. 7Colocarás la pila entre la Tienda de la Reunión y el altar, y echarás agua en ella. 8Levantarás alrededor el atrio y colocarás la cortina de la entrada del atrio.

9»Tomarás el aceite de la unción y ungirás el Tabernáculo y todo lo que hay en él; lo consagrarás con todos sus utensilios y será cosa sagrada. 10Ungirás el altar de los holocaustos con todos sus utensilios; lo consagrarás y el altar será cosa sacratísima. 11Ungirás la pila con su basa y la consagrarás.

12»Después harás que Aarón y sus hijos se acerquen a la puerta de la Tienda de la Reunión y los lavarás con agua. 13Te ocuparás de que Aarón se revista con las vestiduras sagradas, le ungirás y le consagrarás para que ejerza el sacerdocio en mi honor. 14Luego harás que se acerquen sus hijos; los vestirás con túnicas y 15les ungirás como has ungido a su padre para que ejerzan el sacerdocio en mi honor. Esta unción les confiere el sacerdocio perpetuo de generación en generación.

Obediencia de Moisés

16Moisés realizó todo; lo hizo conforme el Señor se lo había ordenado. 17En el primer mes del año segundo, el día primero quedó erigido el Tabernáculo. 18Moisés erigió el Tabernáculo, asentó las basas, puso los tablones con sus travesaños y levantó las columnas; 19extendió la Tienda por encima del Tabernáculo y puso por encima de la Tienda la cubierta, como había ordenado el Señor a Moisés. 20Luego tomó el Testimonio y lo introdujo en el arca; colocó en ella los varales y puso el Propiciatorio en la parte superior del arca; 21introdujo el arca en el Tabernáculo, colgó el velo de separación y de este modo quedó oculta el arca del Testimonio, como había ordenado el Señor a Moisés.

22Instaló también la mesa en la Tienda de la Reunión, al lado norte del Tabernáculo, fuera del velo; 23y sobre ella colocó en orden los panes ante el Señor, como había ordenado el Señor a Moisés. 24Puso el candelabro en la Tienda de la Reunión, frente a la mesa, al lado sur del Tabernáculo; 25y colocó sobre él las lámparas ante el Señor, como había ordenado el Señor a Moisés. 26También instaló el altar de oro en la Tienda de la Reunión, delante del velo; 27y sobre él quemó el incienso aromático, como había ordenado el Señor a Moisés. 28Colocó la cortina a la entrada del Tabernáculo. 29El altar de los sacrificios se puso a la entrada del Tabernáculo de la Tienda de la Reunión, y sobre él ofreció el holocausto y la ofrenda, como había ordenado el Señor a Moisés. 30Colocó la pila entre la Tienda de la Reunión y el altar y echó agua en ella para lavarse; 31Moisés, Aarón y sus hijos se lavaron con ella las manos y los pies; 32se lavaban cada vez que entraban en la Tienda de la Reunión o se acercaban al altar. 33Finalmente levantó el atrio alrededor del Tabernáculo y del altar, y puso la cortina a la entrada del atrio. Así terminó Moisés toda la obra.

Presencia del Señor en el Tabernáculo

34Entonces la nube cubrió la Tienda de la Reunión y la gloria del Señor llenó el Tabernáculo.

35Moisés no podía entrar en la Tienda de la Reunión, porque la nube moraba sobre ella y la gloria del Señor llenaba el Tabernáculo. 36En todas las etapas, cuando la nube se levantaba del Tabernáculo, los hijos de Israel se ponían en marcha. 37Si no se levantaba, no partían hasta que se levantara. 38Pues durante el día la nube del Señor se posaba sobre el Tabernáculo, y durante la noche el fuego se posaba a la vista de la casa de Israel. Así en todas las etapas.