COMENTARIO
El contenido de los vv. 14 y17 puede considerarse como una nueva formulación de los dos primeros mandamientos (cfr 20,3-5), centrados en prohibir la idolatría y la construcción de imágenes. Los vv. 15 y 16 son prescripciones encaminadas a prevenir la idolatría; en ellos aparece la imagen esponsal, frecuente en los profetas a partir de Oseas (cfr Os 2,4-25), para reflejar la fidelidad exclusiva a Dios. Todo acto idolátrico es considerado como prostitución o adulterio contra el Señor porque la Alianza une al hombre con Dios con la fuerza del vínculo matrimonial. La imagen del amor matrimonial llega hasta el Nuevo Testamento que la aplica al amor de Cristo por su Iglesia: «Varones, amad a vuestras mujeres como Cristo amó a su Iglesia» (Ef 5,25). El Concilio Vaticano II recoge esta doctrina en una frase sencilla y breve: «Cristo, en verdad, ama a la Iglesia como a su esposa, convirtiéndose en ejemplo del marido, que ama a su esposa como a su propio cuerpo (cfr Ef 5,25-28)» (Lumen gentium, n. 7).