COMENTARIO
Una vez más se señala la importancia de cada uno de los elementos del culto. Llama la atención la insistencia en el cuidado de cada detalle relacionado con él. La Iglesia también insiste en la importancia de los detalles establecidos en la liturgia, especialmente a la hora de la celebración eucarística. «La Eucaristía es un bien común de toda la Iglesia, como Sacramento de su unidad. Y, por consiguiente, la Iglesia tiene el riguroso deber de precisar todo lo que concierne a su participación y celebración. Debemos actuar según los principios establecidos. (…) En condiciones normales omitir las prescripciones litúrgicas puede ser una falta de respeto hacia la Eucaristía, dictada tal vez por individualismo o bien por una cierta falta de espíritu de fe» (S. Juan Pablo II, Dominicae Cenae, n. 12).