COMENTARIO

 Lv 8,33-36 

La prolongación del rito durante una semana indica su importancia, así como su carácter especialmente sagrado, supuesto el sentido religioso que el número siete tiene en la Biblia. En ocasiones estas ceremonias serán recordadas al pueblo y a los mismos sacerdotes. Así, el libro del Eclesiástico afirma que «esta consagración fue un pacto eterno para Aarón y para su descendencia por los días del cielo, para servir al Señor en el ejercicio del sacerdocio y para bendecir en nombre del Señor a su pueblo» (Si 45,15). También el profeta Malaquías, al reprender a los sacerdotes por su mala conducta, les advierte que aquel pacto (consagración) fue de vida y paz, y también de temor (cfr Ml 2,5).

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