COMENTARIO

 Lv 16,10 

Azazel» es un personaje que sólo es nombrado aquí. Su identificación no es fácil. Incluso según antiguas versiones, como los LXX, Símaco y Aquila, el nombre correspondería al animal que es enviado al desierto. De este modo lo interpreta también la Vulgata que habla del caprum emissarium, el macho cabrío arrojado. La Neovulgata habla de Azazel, respetando el nombre hebreo. Tenemos así un personaje opuesto al Señor. Según algunos autores se trataría de una especie de demonio, o ángel caído, que aparece también en el libro apócrifo de Henoc como uno de los jefes de los ángeles rebeldes, aherrojado al final por el arcángel Rafael. Hubo quienes dijeron que ese demonio también recibía culto en Israel, por temor a sus represalias. Contra esta interpretación protestaba ya San Cirilo de Alejandría, manifestando que no se puede admitir un contrincante del Señor, al que haya que dar culto (cfr Contra Iulianum 9). Ese nombre también se puede referir a un espíritu maléfico del desierto (cfr Tb 8,3), pero sin implicar que se le rindiera culto. Más bien, al serle enviado el macho cabrío cargado con los pecados del pueblo, se le estaría despreciando.

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