Impurezas de la mujer

19»Cuando una mujer tenga flujo menstrual, quedará impura con impureza legal durante siete días. Si alguien la toca, quedará impuro hasta el atardecer. 20Durante el tiempo de su impureza todo aquello sobre lo que se acueste o se siente quedará impuro. 21Quien toque su lecho lavará sus vestidos, se bañará en agua y quedará impuro hasta el atardecer. 22Quien toque algún objeto sobre el que ella se haya sentado, lavará sus vestidos, se bañará en agua y quedará impuro hasta el atardecer. 23Y quien toque alguna cosa que esté encima del lecho o del objeto sobre el que ella se haya sentado también quedará impuro hasta el atardecer. 24Si durante ese tiempo algún hombre cohabita con ella, la impureza le afectará también a él. Quedará impuro durante siete días y cualquier lecho sobre el que se acueste quedará impuro.

25»La mujer que tenga flujo de sangre durante muchos días, sin ser el tiempo de su menstruación, o la que padezca flujo, una vez pasado el período, quedará impura mientras dure ese flujo; será impura igual que los días de su menstruación. 26Durante todos los días de su flujo todo lecho en que se acueste y cualquier objeto en que se siente quedarán impuros, con la misma impureza que durante su menstruación. 27Quien los toque quedará impuro; deberá lavar sus vestidos, se bañará en agua y quedará impuro hasta el atardecer.

28»Cuando quede limpia de su flujo, contará siete días, y después quedará purificada. 29A los ocho días tomará dos tórtolas o dos pichones y los llevará al sacerdote, a la entrada de la Tienda de la Reunión. 30El sacerdote ofrecerá uno como sacrificio por el pecado y otro como holocausto. Así hará el sacerdote la expiación por ella delante del Señor por la impureza de su flujo.

31»Así apartarán ustedes de sus impurezas a los hijos de Israel, para que por su causa no mueran al contaminar mi Tabernáculo que está en medio de ellos. 32Ésta es la ley sobre quien padece gonorrea o tiene una polución que le hace impuro, 33sobre la mujer por su menstruación, sobre quien padece flujo, sea hombre o mujer, y sobre el que cohabita con una mujer en periodo de impureza».

El Día de la Expiación

16Lv1El Señor habló a Moisés después de la muerte de los dos hijos de Aarón que murieron por acercarse al Señor. 2Dijo el Señor a Moisés:

—Di a tu hermano Aarón que no entre jamás en el lugar santo, detrás del velo que hay ante el Propiciatorio situado sobre el arca, para que no muera; porque yo me aparezco en forma de nube encima del Propiciatorio. 3Sólo del siguiente modo podrá penetrar Aarón en el santuario: con un novillo joven para el sacrificio por el pecado y un carnero para el holocausto. 4Vestirá una túnica sagrada de lino, debajo se pondrá un calzón de lino, se ceñirá un cinto de lino y se colocará una tiara de lino. Son vestiduras sagradas: se las pondrá después de haber bañado su cuerpo en agua.

5»Recibirá de la comunidad de los hijos de Israel dos machos cabríos para el sacrificio por el pecado y un carnero para el holocausto. 6Después de ofrecer el novillo de su sacrificio por el pecado, expiando así por él y por su casa, 7Aarón tomará los dos machos cabríos y los pondrá ante el Señor a la entrada de la Tienda de la Reunión. 8Entonces Aarón echará suertes sobre los dos machos cabríos, uno para el Señor y otro para Azazel. 9Aarón ofrecerá el macho cabrío que le haya correspondido al Señor y hará con él un sacrificio por el pecado. 10En cambio, el macho cabrío que le haya correspondido a Azazel, lo colocará vivo delante del Señor, para hacer la expiación sobre él y enviarlo al desierto para Azazel.

11»Luego Aarón inmolará el novillo por el pecado y expiará por sí mismo y por su casa; así hará su sacrificio por el pecado. 12A continuación, tomará un badil con brasas del altar que está ante el Señor y dos puñados de incienso aromático en polvo y lo introducirá tras el velo. 13Pondrá el incienso en el fuego ante el Señor. La nube de incienso envolverá el Propiciatorio encima del Testimonio y así él no morirá. 14Tomará entonces sangre del novillo y con el dedo hará aspersión en la parte oriental del Propiciatorio. Luego, delante del Propiciatorio, hará con su dedo otras siete aspersiones de sangre.

15»Después inmolará el macho cabrío del sacrificio por el pecado del pueblo, llevará la sangre tras el velo y hará con ella lo que hizo con la sangre del novillo: hará aspersiones sobre el Propiciatorio y delante de él.

16»Así expiará el Santuario de las impurezas de los hijos de Israel y de sus yerros en toda especie de pecados. Y hará lo mismo con la Tienda de la Reunión, que habita con ellos en medio de sus impurezas.

17»Ningún hombre estará en la Tienda de la Reunión desde que Aarón entre en el Santuario para hacer el rito expiatorio hasta que salga de él. Expiará por sí mismo, por su casa y por toda la asamblea de Israel. 18Después saldrá hacia el altar que está ante el Señor y expiará por él. Tomará sangre del novillo y del macho cabrío y untará los cuernos alrededor del altar. 19A continuación hará con su dedo siete aspersiones de sangre sobre él. Así lo purificará y lo santificará de las impurezas de los hijos de Israel.

20»Cuando termine de celebrar el rito expiatorio del Santuario, de la Tienda de la Reunión y del altar, presentará el macho cabrío vivo. 21Pondrá Aarón sus manos sobre la cabeza del macho cabrío y confesará sobre él todas las faltas de los hijos de Israel, todos sus delitos y pecados; así los cargará sobre la cabeza del macho cabrío. Luego lo enviará al desierto con un hombre encargado de ello.

22»El macho cabrío cargará sobre sí todas sus iniquidades y las llevará hacia una tierra yerma; se le soltará en el desierto. 23Luego Aarón entrará en la Tienda de la Reunión, se quitará las vestiduras de lino que se había puesto al entrar en el Santuario y las dejará allí. 24Bañará su cuerpo en agua en un lugar santo, se pondrá sus vestidos. Después saldrá y sacrificará su holocausto y el holocausto del pueblo. Así expiará por sí mismo y por el pueblo. 25Hará arder en el altar la grasa del sacrificio por el pecado. 26El que soltó el macho cabrío para Azazel lavará sus vestidos, bañará su cuerpo en agua y luego podrá regresar al campamento.

27»El novillo del sacrificio por el pecado y el macho cabrío del sacrificio por el pecado, cuya sangre se introdujo en el Santuario para expiar, serán sacados a las afueras del campamento; su piel, su carne y sus excrementos serán quemados en el fuego. 28Quien los queme lavará sus vestidos, bañará su cuerpo en agua y después podrá regresar al campamento.

29»Ésta será para ustedes una ley perpetua: el día diez del mes séptimo harán penitencia y no harán trabajo alguno, ni el nativo ni el extranjero que habita en medio de ustedes. 30Ese día se expiará por ustedes para purificarse. Quedarán limpios de todos sus pecados delante del Señor. 31Será para ustedes como un sábado extraordinario y harán penitencia. Es una ley perpetua. 32El sacerdote ungido y consagrado para ejercer el sacerdocio después de su padre será quien expíe. Se vestirá con las vestiduras de lino, las vestiduras sagradas. 33Hará la expiación del Santo de los Santos, de la Tienda de la Reunión y del altar. También expiará por los sacerdotes y por toda la asamblea. 34Guardarán esto como ley perpetua: hacer una vez al año la expiación de los hijos de Israel por todos sus pecados.

Y se hizo como el Señor había mandado a Moisés.

CUARTA PARTE:
LEY DE SANTIDAD

Lugar de los sacrificios y uso de la sangre

17Lv1Habló el Señor a Moisés y dijo:

2—Habla a Aarón, a sus hijos y a todos los hijos de Israel: «Ésta es la orden que ha dispuesto el Señor: 3Quien de la casa de Israel inmole un buey, una oveja o una cabra, dentro del campamento o fuera de él, 4y no lo lleve a la entrada de la Tienda de la Reunión para presentarlo como ofrenda al Señor ante su Tabernáculo, ese hombre será reo de sangre: ha derramado sangre y ha de ser extirpado de en medio de su pueblo. 5Por eso, los hijos de Israel traerán las víctimas que acostumbran a sacrificar en el campo y las presentarán al sacerdote, ante el Señor, a la entrada de la Tienda de la Reunión, para que las sacrifiquen como sacrificios de comunión en honor del Señor. 6El sacerdote derramará la sangre sobre el altar del Señor a la entrada de la Tienda de la Reunión, y hará arder la grasa como suave aroma en honor del Señor. 7Ya no sacrificarán sus sacrificios a los espíritus del desierto con los que se prostituían. Es ésta una ley perpetua para ellos y para todas sus generaciones.

8»Además les dirás: Si uno de la casa de Israel, o un extranjero que habite en medio de ustedes, ofrece un holocausto o un sacrificio 9sin llevarlo a la entrada de la Tienda de la Reunión, para ofrecerlo en honor del Señor, será extirpado de su pueblo.

10»Si uno de la casa de Israel, o un extranjero que habite en medio de ustedes, come cualquier clase de sangre, volveré mi rostro contra él y lo extirparé de en medio de su pueblo. 11Porque la vida de la carne está en la sangre, y yo la he destinado para que ustedes mediante ella hagan expiación en favor suyo sobre el altar, pues sólo la sangre por tener vida es la que expía. 12Por eso he dicho a los hijos de Israel: ninguno de ustedes comerá sangre, ni tampoco el extranjero que habite en medio de ustedes.

13»Si uno de los hijos de Israel o un extranjero que habite en medio de ustedes, caza un animal de pelo o pluma, que pueda comerse, derramará su sangre y la cubrirá con tierra. 14Pues la vida de toda carne es su sangre. Por eso he dicho a los hijos de Israel: no comerán la sangre de ninguna criatura, pues la vida de toda carne es su sangre. Quien la coma será exterminado.

15»Y si un nativo o extranjero come un animal muerto o destrozado por una fiera, lavará sus vestidos, se bañará con agua y quedará impuro hasta el atardecer. Después quedará puro. 16Si no lava sus vestidos ni baña su cuerpo, cargará con su pecado».

Disposiciones sobre el matrimonio y la castidad

18Lv1Habló el Señor a Moisés y dijo:

2—Habla a los hijos de Israel y diles: «Yo soy el Señor, su Dios. 3No obrarán según las costumbres de Egipto, el país en el que han habitado, ni tampoco según las de Canaán, la tierra a la que los conduzco. No seguirán sus leyes. 4Obrarán según mis normas y observarán mis leyes, comportándose según ellas. Yo, el Señor, su Dios. 5Guardarán mis leyes y normas. Quien las cumpla vivirá por ellas. Yo, el Señor.

6»Ninguno de ustedes se acercará a una mujer con la que tenga parentesco para descubrir su desnudez. Yo, el Señor.

7»No descubrirás la desnudez de tu padre ni la de tu madre. Es tu madre, no descubrirás su desnudez.

8»No descubrirás la desnudez de la mujer de tu padre, pues su desnudez es la de tu padre.

9»No descubrirás la desnudez de tu hermana, sea hija de tu padre o de tu madre, nacida en casa o fuera de ella.

10»No descubrirás la desnudez de la hija de tu hijo o de la hija de tu hija, pues su desnudez es también la tuya propia.

11»No descubrirás la desnudez de una hija de la mujer de tu padre, nacida de tu padre, pues es tu hermana.

12»No descubrirás la desnudez de la hermana de tu padre, pues su carne es la de tu propio padre.

13»No descubrirás la desnudez de la hermana de tu madre, pues su carne es la de tu propia madre.

14»No descubrirás la desnudez del hermano de tu padre ni te llegarás a su mujer, pues es la mujer de tu tío.

15»No descubrirás la desnudez de tu nuera, pues es la mujer de tu hijo. No descubrirás su desnudez.

16»No descubrirás la desnudez de la mujer de tu hermano, pues su desnudez es la de tu propio hermano.

17»No descubrirás la desnudez de una mujer y la de su hija. Ni tomarás a la hija de su hijo ni a la hija de su hija para descubrir su desnudez. Son de su misma carne: es una perversión.

18»No tomarás a una mujer y a su hermana haciéndolas rivales ni descubrirás su desnudez mientras viva la primera.

19»No te acercarás a una mujer durante su menstruación para descubrir su desnudez. 20No cohabitarás con la mujer de tu prójimo, pues te harías impuro con ella.

21»No entregarás ningún descendiente tuyo como ofrenda para Moloc; no profanarás el nombre de tu Dios. Yo, el Señor.

22»No yacerás con varón como se yace con mujer. Es una abominación.

23»No te ayuntarás con un animal, pues te harías impuro. Tampoco mujer alguna se acercará a una bestia para unirse con ella: es una abominación.

24»No se harán impuros con nada de esto, pues por ello se han hecho impuras las naciones que yo voy a expulsar delante de ustedes; 25con ello han hecho impuro el país. Por eso he decidido castigar su iniquidad, de modo que el país vomitará a sus habitantes. 26Ustedes, en cambio, guarden mis leyes y normas. No cometan ninguna de esas abominaciones, ni el nativo ni el extranjero que habite en medio de ustedes. 27Las gentes que los han precedido en el país cometieron esas abominaciones e hicieron impura esa tierra. 28Por tanto, tengan cuidado para que esa tierra no los vomite si la hacen impura, de la misma manera que vomitó a quienes los precedieron. 29Todo el que cometa alguna de esas abominaciones será extirpado de en medio de su pueblo. 30Así, pues, guarden mis disposiciones.

»No practiquen ninguna de las abominables costumbres que tenían quienes los precedieron, pues se harían impuros con ellas. Yo, el Señor, su Dios».

Deberes morales y religiosos

19Lv1Habló el Señor a Moisés y dijo:

2—Habla a toda la comunidad de los hijos de Israel y diles: «Sean santos, porque Yo, el Señor, su Dios, soy santo.

3»Respeten cada uno a su madre y a su padre. Guarden mis sábados. Yo, el Señor, su Dios.

4»No se convertirán ustedes a los ídolos, ni se harán dioses de fundición. Yo, el Señor, su Dios.

5»Cuando sacrifiquen al Señor un sacrificio de comunión, háganlo de modo que le sean gratos. 6Lo comerán el día en que lo sacrifiquen o al día siguiente. Lo que quede el tercer día será quemado. 7Porque lo que se coma el tercer día estará contaminado y no será grato al Señor. 8El que lo coma cargará con su pecado, pues habrá profanado la santidad del Señor. Por ello será extirpado de su pueblo.

9»Cuando ustedes recojan la cosecha de su tierra, no segarán hasta los mismos límites de tu campo, ni espigarás después de haber segado. 10Tampoco rebuscarás en tu viña, ni recogerás los granos caídos. Los dejarás para el pobre y el extranjero. Yo, el Señor, su Dios.

11»No robarán, ni mentirán, ni se engañarán unos a otros.

12»No juren en falso por mi nombre, pues profanarían el nombre de tu Dios. Yo, el Señor.

13»No explotarás a tu prójimo ni le despojarás. No retendrás el salario del jornalero hasta la mañana siguiente.

14»No maldecirás al sordo ni pondrás tropiezos ante el ciego. Has de temer a tu Dios. Yo, el Señor.

15»No juzgarás injustamente, ni por favorecer al pobre ni por honrar al poderoso. Juzgarás con justicia a tu prójimo.

16»No andarás difamando a los de tu pueblo; no darás falso testimonio en causa capital contra tu prójimo. Yo, el Señor.

17»No guardarás en tu corazón rencor contra tu hermano, sino que corregirás a tu prójimo para no hacerte culpable por su causa.

18»No te vengarás ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo. Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo, el Señor.

19»Guarden mis preceptos.

»No aparearás ganado de diferente especie, ni sembrarás tu campo con dos clases de semilla, ni llevarás sobre ti vestido hecho con tejidos de doble especie.

20»Si un hombre cohabita con una mujer que sea esclava perteneciente a otro, sin que haya sido rescatada ni liberada, será castigado, pero no morirá, pues ella no era libre. 21Él llevará para el Señor, a la entrada de la Tienda de la Reunión, un macho cabrío como sacrificio por el delito: es un sacrificio por el delito. 22Con el macho cabrío del sacrificio por el delito, el sacerdote expiará ante el Señor por él, por el pecado cometido. Así le quedará perdonado el pecado que cometió.

23»Cuando ustedes hayan entrado en la tierra y plantado toda clase de árboles frutales, considerarán su fruto como incircunciso. Durante tres años su fruto será como incircunciso para ustedes: no lo comerán. 24Al cuarto año todo su fruto será consagrado al Señor como alabanza festiva. 25Y al quinto podrán comer su fruto. De este modo aumentará para ustedes su producción. Yo, el Señor, su Dios.

26»No comerán nada con sangre, ni harán augurios o sortilegios.

27»No se cortarán en redondo el pelo, ni recortarán las puntas de su barba.

28»No se harán incisiones en su carne por un difunto, ni se harán tatuajes. Yo, el Señor.

29»No corromperás a tu hija prostituyéndola. Así no se prostituirá el país ni se llenará de infamia.

30»Guardarán mis sábados y venerarán mi Santuario. Yo, el Señor.

31»No acudirán a hechiceros ni adivinos. No los consulten para que no queden impuros. Yo, el Señor, su Dios.

32»Te levantarás ante las canas y honrarás la presencia del anciano. Tendrás temor a tu Dios. Yo, el Señor.

33»Cuando un extranjero viva entre ustedes, en tu tierra, no le molestarás. 34Al contrario, al extranjero que vive entre ustedes le considerarán como a uno de sus compatriotas y le amarás como a ti mismo, porque también ustedes fueron extranjeros en la tierra de Egipto. Yo, el Señor, tu Dios.

35»No cometerán injusticia en el juicio ni en la medida, en el peso o en el volumen. 36Usarán balanzas, pesos, efah e hin exactos. Yo soy el Señor, su Dios, que los saqué de la tierra de Egipto.

37»Guardarán todas mis leyes y normas, y las cumplirán. Yo, el Señor».

Castigos contra las faltas religiosas

20Lv1Habló el Señor a Moisés y dijo:

2—Esto dirás también a los hijos de Israel: «Cualquier nativo o cualquier extranjero residente en Israel que entregue a Moloc a alguno de sus descendientes, morirá sin remedio: el pueblo de la tierra le lapidará. 3Yo mismo volveré mi rostro contra ese hombre, lo extirparé de en medio de su pueblo por haber entregado a su descendiente a Moloc, haciendo impuro mi Santuario y profanando mi santo nombre. 4Y si el pueblo de la tierra cierra sus ojos para no ver a ese hombre que entregó a su descendiente a Moloc y así evitar darle muerte, 5yo mismo volveré mi rostro contra ese hombre y contra su familia y lo extirparé de en medio de su pueblo, a él y a todos cuantos se prostituyan con él en pos de Moloc.

6»Y si alguien acude a hechiceros o adivinos y se prostituye con ellos, volveré contra él mi rostro y lo extirparé de en medio de su pueblo. 7Santifíquense y sean santos, porque yo soy el Señor, su Dios. 8Guarden mis preceptos y cúmplanlos. Yo soy el Señor que los santifica.

Castigos contra las faltas morales

9»Quien maldiga a su padre o a su madre morirá sin remedio por haber maldecido a su padre o a su madre: caiga sobre él su sangre.

10»Si uno comete adulterio tanto con la mujer de un hombre como con la mujer de su prójimo, el adúltero y la adúltera morirán sin remedio.

11»Si uno cohabita con la mujer de su padre, ha descubierto la desnudez de su padre; ambos morirán sin remedio: caiga su sangre sobre ellos.

12»Si uno cohabita con su nuera, ambos morirán sin remedio; han cometido una infamia: caiga su sangre sobre ellos.

13»Si uno yace con varón como se yace con mujer, ambos cometen abominación; morirán sin remedio: caiga su sangre sobre ellos.

14»Si uno toma por esposa a una mujer y a la madre de ésta, comete una perversión. Él y ellas serán quemados en la hoguera para evitar que esa perversión se dé entre ustedes.

15»Si uno se ayunta con un animal morirá sin remedio; matarán también al animal. 16Si una mujer se acerca a un animal para unirse con él, matarás a la mujer y al animal; morirán sin remedio: caiga su sangre sobre ellos.

17»Si uno toma por esposa a una hermana suya, hija de su padre o de su madre, y ve su desnudez y ella la de él, los dos cometen ignominia. Serán exterminados en presencia de sus compatriotas. Ha descubierto la desnudez de su hermana. Cargará con su iniquidad.

18»Si uno cohabita con una mujer durante su menstruación y descubre su desnudez, ha puesto al desnudo la fuente de su sangre y ella también la ha dejado al descubierto. Ambos serán extirpados de en medio de su pueblo.

19»No descubrirás la desnudez de la hermana de tu madre o de tu padre, porque es poner al desnudo la propia carne. Cargarán con su iniquidad.

20»Si uno cohabita con la mujer de un tío suyo, ha descubierto la desnudez de su tío. Cargarán con su iniquidad. Morirán sin hijos.

21»Si uno toma por esposa a la mujer de su hermano comete una ignominia. Ha descubierto la desnudez de su hermano. Quedarán sin hijos.

Exhortación a la santidad

22»Guarden todos mis leyes y normas, y cúmplanlas; así no los arrojaré de la tierra a la que voy a llevarlos para que la habiten. 23No se comporten según las costumbres de los pueblos que voy a expulsar delante de ustedes. Ellos hicieron esas cosas y a mí me repugnan. 24Pero a ustedes les he dicho: “Poseerán su tierra. Yo mismo se las daré en herencia, una tierra que mana leche y miel. Yo soy el Señor, su Dios, que los he separado de entre los demás pueblos”.

25»Ustedes, además, separarán el animal puro del impuro, el ave pura de la impura, y no se harán abominables con los animales, ni con las aves, ni con los reptiles que he separado de ustedes como impuros. 26Sean santos para mí, porque Yo, el Señor, soy santo y los he separado de entre los pueblos para que sean míos.

27»El hombre o la mujer que evoque a los difuntos o practique la adivinación morirá sin remedio. Serán lapidados. Caiga su sangre sobre ellos».

Santidad de los sacerdotes

21Lv1Dijo el Señor a Moisés:

—Habla a los sacerdotes, a los hijos de Aarón, y diles: «Ninguno ha de hacerse impuro con el cadáver de uno de su pueblo, 2a no ser que sea un pariente cercano: su madre, su padre, su hijo, su hija, su hermano 3o su hermana que sea doncella y viva con él antes de casarse: por éstos se le permite contraer impureza. 4Siendo señor no ha de hacerse impuro con uno de su pueblo, pues se profanaría.

5»No se raparán la cabeza, ni se recortarán las puntas de su barba, ni se harán incisiones en su carne. 6Han de ser santos para su Dios y no profanar su nombre, porque ellos presentan las ofrendas consumidas en honor del Señor, el alimento de su Dios. Han de ser santos.

7»No tomarán por esposa a una prostituta, ni a una mujer deshonrada, ni a la que fue repudiada por su marido, pues está consagrado a su Dios. 8Lo considerarás santo, porque presenta el pan de tu Dios. Será santo para ti como santo soy Yo, el Señor, que los santifico.

9»Si la hija de un sacerdote se deshonra prostituyéndose, deshonra a su padre. Será quemada en el fuego.

Santidad del sumo sacerdote

10»El sumo sacerdote entre sus hermanos, sobre cuya cabeza haya sido derramado el óleo de la unción, haya recibido la investidura y se haya puesto los ornamentos sagrados, no llevará desaliñado el cabello ni rasgados sus vestidos. 11No se acercará al cadáver de ningún difunto. Ni siquiera por su padre o por su madre ha de contraer impureza. 12No saldrá del Santuario, ni profanará el Santuario de su Dios, porque lleva sobre él una diadema, el óleo de la unción de su Dios. Yo, el Señor.

13»Tomará por esposa a una mujer virgen. 14No tomará por esposa a una viuda o a una repudiada, ni a una deshonrada o a una prostituta, sino que tomará como mujer a una doncella de su pueblo 15para no profanar su descendencia en medio de su pueblo, pues yo soy el Señor que lo santifico».

Integridad física de los sacerdotes

16Habló el Señor a Moisés y dijo:

17—Habla a Aarón y dile: «En las sucesivas generaciones, nadie de tu descendencia que tenga un defecto físico podrá acceder a ofrecer el alimento de su Dios. 18No podrá acceder ningún hombre que tenga un defecto físico: ni uno ciego, ni uno cojo, ni uno desfigurado, ni uno mal proporcionado, 19ni uno que tenga roto el pie o la mano, 20ni uno jorobado, ni uno contrahecho, ni uno que tenga una mancha en el ojo, ni padezca sarna o tiña, o tenga un testículo atrofiado. 21Ningún hombre del linaje del sacerdote Aarón que tenga algún defecto físico podrá acceder a presentar las ofrendas consumidas en honor del Señor. Tiene un defecto; no podrá acercarse a presentar el alimento de su Dios.

22»Podrá comer del alimento de su Dios, sea de las cosas santísimas o de las cosas santas, 23pero como tiene un defecto, no se llegará hasta el velo ni se podrá acercar al altar, para que no profane mi Santuario, pues yo soy el Señor que los santifico».

24Moisés comunicó todo esto a Aarón, a sus hijos y a todos los hijos de Israel.

Participación de los sacerdotes en los alimentos sagrados

22Lv1Habló el Señor a Moisés y dijo:

2—Di a Aarón y a sus hijos que sean cuidadosos con las cosas santas que me consagran los hijos de Israel, para que no profanen mi santo Nombre. Yo, el Señor.

3Diles: «En sus sucesivas generaciones aquel del linaje de ustedes que, en estado de impureza, se acerque a las cosas santas que consagren los hijos de Israel al Señor, ése será extirpado de mi presencia. Yo, el Señor.

4»Ningún hombre descendiente de Aarón que padezca lepra o flujo podrá comer las cosas santas hasta que no se haya purificado. Y lo mismo quien toque lo contaminado por un cadáver, quien haya tenido una polución 5y quien toque un reptil que le ha hecho impuro, o un hombre que le ha hecho impuro con cualquier impureza. 6El que toque estas cosas quedará impuro hasta el atardecer, y no comerá de las cosas santas hasta que haya lavado su cuerpo con agua. 7Cuando se ponga el sol quedará puro, y entonces podrá comer de las cosas santas, que son su alimento. 8No comerá un animal muerto o despedazado por una fiera, pues quedaría impuro. Yo, el Señor.

9»Guardarán mis disposiciones para que no incurran en pecado y mueran por haberlas profanado. Yo soy el Señor que los santifico.

Participación de otras personas en los alimentos sagrados

»10Ningún profano comerá las cosas santas. Ni el huésped de un sacerdote ni el jornalero pueden comer cosas santas. 11Pero cuando un sacerdote con su dinero ha comprado a alguien, éste podrá comer; también podrán comer del alimento del sacerdote los nacidos en su casa. 12Cuando la hija de un sacerdote se casa con uno de familia no sacerdotal, no podrá comer la ofrenda reservada de las cosas santas. 13Pero si queda viuda o es repudiada sin tener descendencia y vuelve a la casa de su padre como en su juventud, entonces podrá comer el alimento de su padre. Pero nadie que no sea sacerdote podrá comer de él.

14»Si por inadvertencia alguien come una cosa santa, restituirá al sacerdote la cosa santa y añadirá un quinto. 15No se profanarán las cosas santas de los hijos de Israel que son ofrenda reservada para el Señor; 16porque al comerlas cargarán con una falta que ha de ser reparada. Yo soy el Señor que los santifico».

Integridad de las víctimas

17Habló el Señor a Moisés y dijo:

18—Habla a Aarón, a sus hijos y a todos los hijos de Israel y diles: «Cuando uno de la casa de Israel o de los extranjeros residentes en Israel presente una ofrenda como cumplimiento de un voto, o como ofrenda voluntaria, hecha como holocausto para el Señor, 19presentará como víctima un animal macho y sin defecto, sea de ganado mayor, oveja o cabra, para que el sacrificio les sea aceptado. 20No ofrezcan nada con defecto, pues no les sería aceptado.

21»Si alguien ofrece al Señor un sacrificio de comunión en cumplimiento de un voto o como ofrenda voluntaria, sea de ganado mayor o menor, habrá de ser un animal sin defecto para que sea aceptable. No tendrá ningún defecto. 22No presentarán al Señor ni pondrán sobre su altar como ofrenda consumida en honor del Señor un animal ciego, con fractura, mutilación, úlcera, sarna o tumor. 23Un buey o un cordero contrahecho o raquítico podrás ofrecerlo como ofrenda voluntaria, pero no sería aceptado como cumplimiento de un voto. 24Tampoco ofrecerán al Señor animal que tenga los testículos magullados, aplastados, arrancados o cortados. No harán tal cosa en el país de ustedes. 25Ni recibirán de un extranjero nada de esto para presentarlo ante su Dios como alimento. Su defecto es una irregularidad y no les serían aceptados».

26Habló el Señor a Moisés y dijo:

27—Cuando nazca un ternero, un cordero o un cabrito permanecerá con su madre siete días, y a partir del día octavo será aceptable como ofrenda consumida en honor del Señor. 28No inmolarán en un mismo día un toro o un cordero junto con su cría.

29»Cuando ofrezcan al Señor un sacrificio en acción de gracias habrán de ofrecerlo de manera que les sea aceptable. 30Lo comerán en el mismo día, sin guardar nada para la mañana siguiente. Yo, el Señor.

Exhortación a la obediencia

31»Guardarán mis mandatos y los observarán. Yo, el Señor. 32No profanarán mi santo Nombre, para que yo sea santificado en medio de los hijos de Israel. Yo soy el Señor, que los santifico 33y que los saqué del país de Egipto para ser su Dios. Yo, el Señor.

Celebración del Sábado

23Lv1Habló el Señor a Moisés y dijo:

2—Habla a los hijos de Israel y diles: «Éstas son las solemnidades del Señor en que convocarán asambleas santas. Éstas son mis solemnidades:

3»Durante seis días se trabajará, pero el séptimo se guardará descanso sabático, asamblea santa; no harán trabajo alguno. Es un sábado consagrado al Señor dondequiera que habiten.

4»Éstas son las solemnidades del Señor, las asambleas santas que habrán de convocar en los tiempos establecidos.

Celebración de la Pascua y los Ácimos

5»El mes primero, el día catorce, al atardecer, será la Pascua del Señor. 6El día quince de ese mismo mes será la fiesta de los Ácimos en honor del Señor. Durante siete días comerán panes ácimos. 7El día primero convocarán asamblea santa y no harán ningún trabajo servil. 8Durante siete días ofrecerán una ofrenda consumida en honor del Señor. Al séptimo habrá asamblea santa y no harán ningún trabajo servil».

Celebración de las Primicias

9Habló el Señor a Moisés y dijo:

10—Habla a los hijos de Israel y diles: «Cuando hayan entrado en la tierra que les daré y hayan segado la mies, llevarán al sacerdote una gavilla como primicia de su cosecha. 11Éste balanceará ritualmente la gavilla ante el Señor para que les sea aceptada. La balanceará el día siguiente al sábado. 12Además, el día en que balanceen la gavilla, ofrecerán como holocausto al Señor un cordero sin defecto, de un año. 13También harán una oblación de dos décimos de flor de harina amasados con aceite, como ofrenda consumida, de suave aroma en honor del Señor. Su libación será de un hin de vino. 14No comerán pan ni grano tierno o tostado hasta el día en que hayan traído al Señor su ofrenda. En lo sucesivo, será ésta una ley perpetua para todas sus generaciones, cualquiera que sea el lugar en que habiten.

Celebración de la Fiesta de las Semanas

15»Desde el día siguiente al sábado, día en que hayan traído la gavilla para el balanceo ritual, contarán siete semanas enteras. 16Habrán de contar cincuenta días, hasta el día siguiente al séptimo sábado. Entonces ofrecerán una oblación nueva al Señor. 17Traerán de sus casas dos panes cocidos con levadura, cada uno de ellos de dos décimos de flor de harina, para el balanceo ritual ante el Señor. Son las primicias para el Señor. 18Además de los panes, ofrecerán siete corderos de un año, sin defecto, un novillo joven y dos carneros. Serán un holocausto para el Señor con su oblación y sus libaciones, una ofrenda consumida, de suave aroma en honor del Señor. 19Ofrecerán también un macho cabrío para el sacrificio por el pecado y dos corderos de un año como sacrificio de comunión. 20El sacerdote los balanceará ritualmente ante el Señor junto con el pan de las primicias y con los dos corderos. Son cosas santas en honor del Señor, y serán para el sacerdote. 21Ese mismo día convocarán asamblea; será para ustedes asamblea santa y no harán ningún trabajo servil. En lo sucesivo, será ésta una ley perpetua para todas sus generaciones dondequiera que habiten.

22»Cuando recojan la cosecha de su tierra, no segarán hasta los mismos límites de tu campo, ni espigarás después de haber segado; las dejarás para el pobre y el extranjero. Yo, el Señor su Dios».

Celebración del Año Nuevo

23Habló el Señor a Moisés y dijo:

24—Habla a los hijos de Israel y diles: «El primer día del mes séptimo guardarán descanso sabático. Harán una conmemoración a son de trompeta, una asamblea santa. 25No harán ningún trabajo servil y ofrecerán una ofrenda consumida en honor del Señor».

Celebración del Día de la Expiación

26Habló el Señor a Moisés y dijo:

27—El día décimo de ese séptimo mes es el Día de la Expiación. Tendrán asamblea santa, harán penitencia y ofrecerán una ofrenda consumida en honor del Señor. 28Ese día no harán ningún trabajo, pues es el Día de la Expiación, para poder expiar por ustedes ante el Señor, su Dios. 29Quien no haga penitencia ese día será extirpado de su pueblo. 30Yo exterminaré de en medio de su pueblo a quien ese día realice algún trabajo. 31No harán ningún trabajo. En lo sucesivo será ésta una ley perpetua para todas sus generaciones dondequiera que habiten. 32Será para ustedes día de descanso sabático y harán penitencia. Desde el atardecer del día nueve del mes hasta el atardecer siguiente guardarán descanso sabático.

Celebración de la Fiesta de los Tabernáculos

33Habló el Señor a Moisés y dijo:

34—Habla a los hijos de Israel y diles: «El día quince de ese mes séptimo y durante siete días celebrarán la fiesta de las Tiendas en honor del Señor. 35El primer día habrá asamblea santa y no harán ningún trabajo servil. 36Durante siete días ofrecerán al Señor una ofrenda consumida en honor del Señor. El día octavo tendrán asamblea santa y ofrecerán una ofrenda consumida en honor del Señor. Es día de asamblea santa y no harán ningún trabajo servil.

37»Estas son las solemnidades del Señor en que convocarán asambleas santas para presentar ofrendas consumidas en honor del Señor, holocaustos y oblaciones, sacrificios y libaciones, según corresponda a cada día, 38además de los sábados del Señor, de sus dones y votos, y de las ofrendas voluntarias que presenten al Señor.

39»El día quince del mes séptimo, después de haber cosechado el fruto de la tierra, celebrarán fiesta en honor del Señor durante siete días. El primer día y el último serán de descanso completo. 40El primer día tomarán frutos de árboles selectos, palmas, ramas de árboles frondosos y de sauces de río, y durante siete días se llenarán de gozo ante el Señor, su Dios. 41Celebrarán esta fiesta en honor del Señor durante siete días al año: ésta será en lo sucesivo una ley perpetua para todas sus generaciones.

»La celebrarán en el mes séptimo. 42Durante siete días habitarán en tiendas: todos los nativos de Israel habitarán en tiendas, 43para que sus generaciones sepan que yo hice habitar en tiendas a los hijos de Israel cuando los saqué de la tierra de Egipto. Yo, el Señor, su Dios».

44Así, Moisés promulgó las solemnidades en honor del Señor a los hijos de Israel.

Normas sobre la iluminación del Santuario

24Lv1Habló el Señor a Moisés y dijo:

2—Manda a los hijos de Israel que te traigan para el alumbrado aceite puro de olivas prensadas, para mantener las lámparas continuamente encendidas. 3Aarón las preparará en la Tienda de la Reunión, fuera del velo del Testimonio. Las preparará de modo que estén ante el Señor desde la tarde hasta el amanecer. Ésta es una ley perpetua para sus generaciones. 4Continuamente habrá lámparas preparadas en el candelabro de oro puro, delante del Señor.

Normas sobre los Panes de la Proposición

5»Tomarás flor de harina y cocerás con ella doce tortas, cada una de dos décimos. 6Luego las pondrás sobre la mesa de oro puro, en la presencia del Señor, en dos filas de seis tortas cada una. 7Encima de cada fila pondrás incienso puro que haga de los panes un memorial, una ofrenda consumida en honor del Señor. 8Todos los sábados se renovarán delante del Señor como alianza perpetua de parte de los hijos de Israel. 9Será para Aarón y sus hijos, que lo comerán en lugar santo, porque lo considerarás como cosa santísima entre las ofrendas consumidas en honor del Señor. Es una ley perpetua.

Castigo del blasfemo

10En cierta ocasión surgió entre los hijos de Israel un hombre de madre israelita y de padre egipcio. Y riñeron en el campamento el hijo de la israelita y un hombre de Israel. 11El hijo de la israelita blasfemó maldiciendo el nombre del Altísimo y fue llevado ante Moisés. Su madre se llamaba Selomit, hija de Dibrí, de la tribu de Dan. 12Lo pusieron bajo custodia hasta que el Señor les indicara qué hacer. 13Entonces habló el Señor a Moisés y dijo:

14—Saca al blasfemo fuera del campamento. Que cuantos le han oído pongan las manos sobre su cabeza y que le lapide toda la comunidad. 15Después habla a los hijos de Israel y diles:

«Quien maldiga a su Dios cargará con su pecado.

16»Quien blasfeme contra el Nombre del Señor morirá sin remedio; le lapidará toda la comunidad tanto si es nativo como si es extranjero.

»Quien blasfeme contra el Nombre del Señor morirá sin remedio.

Ley del talión

17»Quien hiera de muerte a una persona, morirá sin remedio.

18»Quien hiera de muerte a un animal, resarcirá por él: vida por vida.

19»Cuando alguien cause a un compatriota suyo una lesión cualquiera, deberá sufrir lo mismo que él hizo: 20fractura por fractura, ojo por ojo, diente por diente. Se le hará la misma lesión que él haya causado.

21»Quien hiera de muerte a un animal, resarcirá por él. Pero quien hiera de muerte a un hombre, morirá. 22Esta norma será igual para el extranjero y para el nativo, porque Yo soy el Señor, su Dios».

23Moisés dijo todo esto a los hijos de Israel. Luego sacaron fuera del campamento al blasfemo y lo lapidaron. Hicieron, pues, los hijos de Israel lo que el Señor había ordenado a Moisés.

Normas sobre el año sabático

25Lv1Habló el Señor a Moisés en el monte Sinaí y dijo:

2—Habla a los hijos de Israel y diles: «Cuando entren en la tierra que yo les voy a dar, dejarán que la tierra tenga también un descanso sabático en honor del Señor. 3Durante seis años sembrarás tu campo, podarás tu viña y recogerás su fruto, 4pero al séptimo año la tierra gozará de un descanso sabático. Será como un sábado en honor del Señor: no sembrarás tu campo ni podarás tu viña; 5no recogerás lo que renazca en tu barbecho ni vendimiarás los racimos de tu viña no podada. La tierra gozará de un descanso sabático. 6El descanso de la tierra les servirá de alimento a ti, a tu siervo, a tu criada, a tu jornalero, a tu huésped y a los extranjeros que viven contigo. 7También a tu ganado y a los animales de tu tierra su fruto les servirá de alimento.

Normas sobre el año jubilar

8»Contarás siete semanas de años, es decir, siete veces siete años, de modo que resulte un periodo de cuarenta y nueve años. 9El día diez del mes séptimo, el Día de la Expiación, harás sonar la trompeta: resonará la trompeta por toda la tierra de ustedes. 10Declararán santo el año quincuagésimo, promulgando en la tierra un decreto de liberación para todos sus habitantes. Será un año jubilar: cada uno volverá a su propiedad y regresará a su familia de origen. 11El año quincuagésimo será para ustedes jubilar: no sembrarán ni recogerán lo que renazca en el barbecho, ni vendimiarán la viña no podada, 12porque será año jubilar y será santo para ustedes. Se alimentarán de lo que el campo produzca de por sí.

13»El año jubilar cada uno recobrará su propiedad. 14Cuando compran o vendan algo a un compatriota, que nadie perjudique a su hermano. 15Habrán de comprar teniendo presente el número de años transcurridos desde el año jubilar, y tu compatriota ha de venderte atendiendo al número de años de cosecha restantes. 16Cuantos más años queden mayor será el precio, cuantos menos queden, menor será el precio: lo que se vende es el número de cosechas. 17Que nadie perjudique a su compatriota. Teme a tu Dios, pues yo soy el Señor, su Dios.

18»Cumplan mis leyes, guarden mis normas y cúmplanlas para que habiten la tierra con tranquilidad. 19Así la tierra dará su fruto, comerán hasta saciarse y la habitarán con tranquilidad.

20»Si dicen: «¿Qué vamos a comer el año séptimo, si no sembramos ni cosechamos nuestros frutos?» 21Yo les enviaré mi bendición el sexto año y la tierra producirá fruto para tres años; 22de modo que en el año octavo podrán sembrar y seguir comiendo de la cosecha anterior hasta el año noveno. Mientras no cosechen de nuevo, comerán de la cosecha anterior.

Normas sobre el rescate de la tierra

23»La tierra no podrá venderse a perpetuidad porque es mía: ustedes son en ella extranjeros y colonos para mí. 24Por tanto, en todo territorio de su propiedad concederán el derecho de rescate de la tierra.

25»Si tu hermano empobrece y vende su propiedad, su pariente más próximo que tenga derecho de rescate vendrá y rescatará lo vendido por su familiar. 26Pero si alguien no tiene pariente que la rescate, él mismo podrá reunir los medios suficientes para el rescate; 27se calcularán las cosechas desde el momento de la venta, pagará al comprador lo que quede y así recobrará su propiedad. 28Pero si no logra reunir los medios suficientes para recobrarla, lo vendido quedará en poder del comprador hasta el año jubilar. Ese año la tierra quedará libre y volverá a su primer propietario.

»29Cuando un hombre venda una casa habitable en una ciudad amurallada, se mantendrá el derecho de rescate hasta cumplir el año de la venta; el derecho de rescate durará un año entero. 30Si no la rescata antes de cumplirse el año, el comprador y sus descendientes poseerán para siempre la casa de una ciudad amurallada. No podrá ser rescatada ni en el año jubilar. 31En cambio, las casas situadas en lugares sin murallas se considerarán como las propiedades del campo. Gozarán del derecho de rescate y en el año jubilar volverán a su dueño.

32»En cuanto a las ciudades de los levitas, las casas que en ellas les pertenezcan gozarán a perpetuidad del derecho de rescate. 33Si alguien rescata casas o ciudades de mano de los levitas, volverán a sus dueños en el año jubilar. Porque las casas de las ciudades que pertenecen a los levitas son su heredad en medio de los hijos de Israel. 34Tampoco los campos que rodean las ciudades de los levitas podrán ser vendidos, pues son su propiedad para siempre.

Normas sobre préstamos

35»Si tu hermano se empobrece y vive a tu lado en la miseria, lo mantendrás como extranjero o residente, y vivirá contigo. 36No le exigirás usura ni interés. Teme a tu Dios y mantén a tu hermano para que pueda vivir contigo. 37No le prestarás dinero a usura ni exigirás interés por tu alimento. 38Yo soy el Señor, su Dios, que los saqué de Egipto para darles la tierra de Canaán, a fin de ser su Dios.

Normas sobre los esclavos

39»Si tu hermano se empobrece junto a ti y se te vende, no le encargarás trabajos de esclavo, 40sino que estará en tu casa como jornalero o colono. Te servirá hasta el año jubilar, 41y después, él y sus hijos saldrán de tu casa y volverán a su familia y a la propiedad de sus padres. 42Porque son siervos míos y los saqué del país de Egipto no podrán ser vendidos igual que un esclavo. 43No le tratarás con dureza, sino que temerás a tu Dios.

44»Los esclavos y esclavas que poseas los tomarás de los países vecinos; en ellos comprarás al esclavo y a la esclava. 45Podrán comprarlos también de entre los hijos de los extranjeros que habiten con ustedes, y de sus familiares nacidos en su país y que vivan con ustedes. Todos ellos podrán ser su propiedad 46y ustedes los podrán dar en heredad a sus hijos. A éstos podrán tenerlos como esclavos, pero a sus hermanos, los hijos de Israel, no los tratarás con dureza.

47»Si un extranjero o residente entre ustedes llega a hacer fortuna y un hermano tuyo que vive junto a él se empobrece y se le vende a él o a uno de su estirpe, 48después de la venta le quedará el derecho de rescate; cualquiera de sus hermanos podrá rescatarle, 49o su tío, o el hijo de su tío, o cualquier pariente próximo dentro de su familia podrá rescatarlo; o él mismo, si es que reúne medios para hacerlo. 50De acuerdo con su comprador, contará el tiempo desde que se vendió hasta el año jubilar, y se tasará el precio de su venta según los años que queden, valorando las jornadas según la paga de un jornalero. 51Si quedan muchos años hasta el año jubilar, atendiendo a ellos devolverá como rescate la parte proporcional del precio en que fue comprado. 52Si quedan pocos, calculará cuántos, y pagará según el número de ellos, 53tasando los años anteriormente servidos conforme a la paga de un jornalero. No consentirás que sea tratado con dureza.

54»Si no puede ser rescatado de ninguna de estas formas, él y sus hijos quedarán libres el año jubilar. 55Porque a mí me pertenecen como siervos los hijos de Israel; son siervos míos a quienes yo saqué de Egipto. Yo, el Señor, su Dios.

Bendiciones por la observancia de la Ley

26Lv1»No se hagan ídolos ni imágenes, ni levanten estelas, ni pongan en su tierra piedras esculpidas para adorarlas, porque yo soy el Señor, su Dios. 2Guardarán mis sábados y respetarán mi Santuario. Yo, el Señor.

3»Si se comportan según mis leyes, guardan mis mandamientos y los cumplen, 4les daré las lluvias a su tiempo, la tierra hará germinar la semilla y los árboles del campo producirán sus frutos. 5La trilla durará hasta la vendimia y la vendimia hasta la sementera. Comerán su pan hasta saciarse y habitarán con tranquilidad en su tierra. 6Pondré paz en su tierra, descansarán sin que nadie los atemorice. Exterminaré de la tierra los animales dañinos y la espada no pasará por sus términos. 7Perseguirán a sus enemigos y caerán ante ustedes a filo de espada. 8Cinco de ustedes perseguirán a cien de ellos y cien de ustedes a diez mil. Caerán sus enemigos a filo de espada.

9»Volveré mi rostro hacia ustedes y los haré crecer; los multiplicaré y consolidaré mi alianza con ustedes.

10»Comerán lo almacenado de las cosechas anteriores y arrojarán lo viejo para dar lugar a lo nuevo. 11Pondré mi santuario en medio de ustedes y todo mi ser no los rechazará. 12Caminaré en medio de ustedes: yo seré su Dios y ustedes serán mi pueblo. 13Yo soy el Señor, su Dios, que los saqué del país de Egipto para que no fueran sus esclavos: rompí las coyundas de su yugo para que anduvieran erguidos.

Maldiciones por la rebeldía

14»Pero si no me escuchan y no cumplen todos estos mandamientos, 15si desprecian mis leyes y rehusan mis normas, de manera que no cumplan cuanto he mandado, quebrantando mi alianza, 16yo también haré lo mismo con ustedes: atraeré sobre ustedes temblores repentinos, agotamiento y fiebre que dañen sus ojos y consuman su vida. En vano sembrarán, pues sus enemigos se comerán lo sembrado. 17Volveré mi rostro contra ustedes. Sucumbirán ante sus enemigos y quedarán sometidos a quienes los odian. Huirán sin que nadie los persiga.

18»Si con todo no me obedecen, multiplicaré por siete el castigo por su pecados 19y destrozaré el orgullo de su vigor. Volveré como hierro su cielo y como bronce su tierra. 20Su vigor se consumirá inútilmente, pues la tierra no será fértil ni los árboles del campo darán fruto. 21Si se enfrentan contra mí sin querer escucharme, multiplicaré por siete los azotes por sus pecados. 22Soltaré contra ustedes las fieras del campo, que los dejarán sin hijos y destruirán sus rebaños y los reducirán a la pobreza, dejando desiertos sus caminos.

23»Y si con todo siguen sin convertirse y enfrentándose contra mí, 24yo también me enfrentaré contra ustedes y los heriré siete veces por sus pecados. 25Atraeré sobre ustedes la espada vengadora de mi alianza. Se reunirán en sus ciudades, pero enviaré la peste en medio de ustedes y serán entregados a manos de sus enemigos. 26Cuando les corte el sustento de pan, diez mujeres cocerán el pan de ustedes en un solo horno y se los dará tasado; comerán, pero no se saciarán. 27Si todavía se resisten a escucharme y siguen enfrentados contra mí, 28caeré contra ustedes con furor, y los heriré siete veces por sus pecados, 29hasta el punto de que comerán la carne de sus hijos y de sus hijas. 30Destruiré sus alturas, derruiré sus estelas y arrojaré sus cadáveres sobre los cadáveres de sus ídolos. Todo mi ser abominará de ustedes. 31Sus ciudades quedarán reducidas a ruina y sus santuarios quedarán devastados; ya no aspiraré el aroma de sus ofrendas consumidas. 32Arruinaré su tierra, y sus enemigos se asombrarán cuando vengan a habitarla. 33A ustedes, en cambio, los dispersaré entre las naciones y desenvainaré contra ustedes la espada. Su tierra quedará desierta, destruidas sus ciudades.

34»Entonces, la tierra se resarcirá de sus descansos sabáticos, mientras dure la desolación y estén en tierra enemiga. La tierra descansará y se resarcirá de sus sábados. 35Descansará todos los días de la desolación, ya que no descansó en sus sábados, cuando la habitaban.

36»A los que queden de ustedes haré su corazón tan cobarde cuando estén en tierra enemiga, que se espantarán hasta del temblor de una hoja; huirán como se huye de la espada y caerán sin que nadie los persiga. 37Se atropellarán unos a otros como si tuvieran delante una espada, aunque nadie los persiga. No podrán resistir ante sus enemigos. 38Tendrán que habitar dispersos entre las naciones y la tierra de sus enemigos los consumirá. 39Los que queden de ustedes se consumirán por su propia iniquidad en la tierra de sus enemigos; perecerán por las iniquidades de sus padres junto con las suyas.

40»Ellos confesarán su iniquidad y la iniquidad de sus padres con las ofensas con que me ofendieron y se enfrentaron contra mí 41—y yo tuve que enfrentarme contra ellos y llevarles a la tierra de sus enemigos—, y entonces se humillará su corazón incircunciso y expiarán su iniquidad. 42Yo recordaré mi alianza con Jacob, mi alianza con Isaac y mi alianza con Abrahán. Me acordaré también de la tierra. 43Tierra que deberán abandonar para que pueda expiar sus sábados cuando esté abandonada. Ellos también expiarán la iniquidad que cometieron despreciando mis normas y aborreciendo mis leyes.

44»Sin embargo, ni siquiera cuando estén en tierra de enemigos llegaré a repudiarlos y aborrecerlos hasta el punto de que los extermine por completo y rompa mi alianza con ellos. Porque yo soy el Señor, su Dios. 45Recordaré en su favor la alianza de sus antepasados, a quienes a la vista de todas las naciones saqué de Egipto para ser su Dios. Yo, el Señor».

46Éstos son los decretos, las normas y leyes que estableció el Señor, por medio de Moisés, entre Él y los hijos de Israel en el monte Sinaí.

APÉNDICE

Conmutación de votos

27Lv1Habló el Señor a Moisés y dijo:

2—Habla a los hijos de Israel y diles: «Cuando un hombre quiera cumplir un voto hecho al Señor como ofrenda por una persona, será de acuerdo a la siguiente valoración. 3Si se trata de un varón entre veinte y sesenta años, tu valoración será de cincuenta siclos de plata, en siclos del santuario. 4Si es una mujer, su tasa será de treinta siclos. 5Si es alguien de entre cinco y veinte años, su valoración será de veinte siclos para el varón y diez para la mujer. 6Si es alguien de edad entre un mes y cinco años, su tasa será de cinco siclos de plata para el varón y tres siclos de plata para la mujer. 7Si es alguien de sesenta años en adelante, su valoración será de quince siclos para el varón y diez para la mujer. 8Si fuera tan pobre que no pudiese pagar esa valoración, entonces se presentará ante el sacerdote que hará una estimación; el sacerdote hará la valoración según las posibilidades del oferente.

Tasación por el rescate de un animal

9»Si se trata de un animal que puede ofrecerse al Señor, cuanto de él se haya ofrecido será cosa sagrada. 10No se podrá cambiar ni sustituir lo bueno por lo malo ni lo malo por lo bueno. Si se sustituye un animal por otro, los dos quedan consagrados. 11Pero si lo ofrecido es un animal impuro, de los que no pueden sacrificarse al Señor, será presentado al sacerdote, 12que tasará tanto lo bueno como lo malo. Su valor quedará así fijado. 13Si alguien desea rescatarlo tendrá que pagar su valor y un quinto más.

Compensación por el rescate de casas y campos

14»Cuando alguien consagre su casa como cosa santa para el Señor, el sacerdote tasará tanto lo bueno como lo malo; su valor quedará fijado según la valoración del sacerdote. 15Y si quien la ha consagrado desea rescatar su casa, para recuperarla tendrá que pagar su valor y un quinto más.

16»Si alguien consagra al Señor parte de un campo de su patrimonio, la tasación se hará en proporción a lo que pueda sembrarse: cada jómer de cebada sembrada se tasará en cincuenta siclos de plata. 17Si el campo es consagrado inmediatamente después del año jubilar, se pagará según esta valoración. 18Pero si la consagración se hace pasado ya el año jubilar, el sacerdote atenderá para tasarlo a los años que queden hasta el siguiente año jubilar, y según esto disminuirá la tasación. 19Si alguien quiere rescatar el campo que ha consagrado, para recuperarlo deberá pagar su valor y un quinto más. 20Pero si no rescata el campo y éste es vendido a otra persona, ya no podrá rescatarlo. 21Cuando en el año jubilar quede libre ese campo, quedará para el Señor como cosa santa, como campo consagrado. Su propiedad corresponderá al sacerdote. 22Si alguien consagra al Señor un campo que no ha recibido por herencia, sino que lo ha comprado, 23el sacerdote lo tasará atendiendo al próximo año jubilar; y esa tasa tendrá que pagarse en el mismo día como cosa santa para el Señor. 24El año jubilar volverá el campo a su dueño primitivo, a quien lo había vendido y lo tenía por herencia.

25»Todas las tasaciones se harán en siclos del santuario. Cada siclo pesará veinte guerah.

Compensación por el rescate de personas

26»Los primogénitos de los animales pertenecen al Señor y por tanto no pueden ser consagrados. Sea ternero o cordero es del Señor. 27Si se trata de un animal impuro, podrá ser rescatado añadiendo un quinto al valor de su tasación. Si no se le rescata, será vendido al precio tasado.

28»Si un hombre consagra al anatema en honor del Señor algo que le pertenece, hombre, animal o campo, eso no podrá ser vendido ni rescatado, pues todo lo consagrado al anatema en honor del Señor es santísimo. 29Ningún hombre que esté consagrado al anatema podrá ser rescatado, sino que morirá sin remedio.

Normas sobre los diezmos

30»El diezmo de la tierra, ya sea de las semillas o de los frutos de los árboles, pertenece por entero al Señor. Es cosa santa para el Señor. 31Si alguien quiere rescatar algo de su diezmo, añadirá un quinto más de su valor. 32El diezmo de cuanto pasa bajo el cayado, sea ganado mayor o menor, será cosa santa para el Señor. 33No se escogerá entre bueno y malo, ni se sustituirá. Si se cambia un animal por otro, ambos serán cosa santa y no podrán ser rescatados».

34Estos son los preceptos que prescribió el Señor a Moisés para los hijos de Israel en el monte Sinaí.