COMENTARIO

 Lv 26,1-46 

Este capítulo cierra propiamente el Levítico, aunque el libro aún contenga como apéndice el cap. 27. Es una amplia exhortación animando al cumplimiento de las disposiciones dadas: por una parte, asegurando promesas de bendición a los que sean fieles a la voluntad del Señor; por otra, amenazando con castigos a los que no cumplan la leyes divinas. Recuerda el final del Código de la Alianza contenido en Ex 23,20-23. Algo parecido encontramos también en Dt 28. Son modos claros de recordar que la justicia divina dará a cada uno según sus obras. También el Nuevo Testamento, aunque de formas diversas, nos enseña esa verdad. Así, además de las referencias al juicio final (cfr Mt 25,31-46), se habla del libro de la vida (cfr Ap 3,5; 13,8; 17,8; 20,12), en el que están inscritos los nombres de los elegidos, pues las consecuencias de cuanto el hombre realizó durante su existencia terrena le seguirán más allá de la muerte (cfr Ap 14,13).

Antes de las promesas hay unos versículos referentes a la idolatría que repiten el segundo precepto del Decálogo, y que en otros muchos pasajes del Pentateuco se vuelven a enunciar (cfr Ex 20,4; Dt 5,8; etc.). Se trata de una cuestión capital para Israel, siempre tentado por el politeísmo e idolatría de los pueblos circundantes.

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