COMENTARIO

 Nm 11,7-9 

El pueblo añora los alimentos de Egipto. El maná era un signo de la providencia de Dios, que procuró alimento a su pueblo en la aridez del desierto. Por eso, la falta de aprecio por el maná, unida a la protesta contra Dios, es una manifestación de la ceguera para reconocer los dones que Él otorga. Acerca del maná, véase la nota a Ex 16,1-36.

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