COMENTARIO
Las palabras de Moisés, a pesar del tono de queja, dejan entrever la paternidad de Dios sobre aquel pueblo, pues era Él, en realidad, quien lo había formado. Por otro lado, el pasaje refleja el enorme peso de la responsabilidad que Dios ha confiado a Moisés, hasta el punto de que se siente incapaz de llevar su encargo adelante.
Las imágenes que aquí se emplean para expresar la solicitud por el pueblo serán utilizadas por San Pablo para hablar de su dedicación a las comunidades cristianas surgidas de su predicación y a las que ha de guiar hacia Cristo (cfr 1 Ts 2,7-11).