COMENTARIO
En los caps. 13 y 14 ya se había dado una explicación de por qué los israelitas no entraron directamente en Canaán siguiendo la ruta de Egipto a Berseba y Hebrón (cfr 14,26-38). Ahora se habla de otra dificultad que encontraron en el camino que les obligó a apartarse otra vez del trayecto más corto. Como Edom les cerró el paso, tuvieron que rodear el país de los edomitas bajando de nuevo hacia el sur, hacia el golfo de Ácaba (cfr 21,4), para entrar en la Tierra desde el otro lado del Jordán.
Edom era el pueblo descendiente de Esaú, como Israel lo era de Jacob. Eran, pues, pueblos hermanos; pero mantenían una enemistad tradicional, reflejada ya en la historia de los antepasados (cfr Gn 32). Ante Edom, Israel presenta su propia historia como «historia de salvación» (cfr vv. 15-16), pero aquél no la acepta y le impide el paso. Israel, sin embargo, prosigue su camino por otra ruta sin retraerse ante las dificultades.