COMENTARIO
Al dolor por haber perdido a uno de sus dirigentes, se le une el ataque por parte de un pueblo enemigo. Pero Israel recurre al Señor y así sale victorioso. La toma de esta ciudad adquiere el significado de una primicia de la victoria sobre los cananeos, antes de iniciar el largo recorrido hasta Moab. El nombre de la ciudad, Jormá, se pone en relación con la costumbre del anatema, en hebreo jérem. Sobre el anatema cfr 31,1-54. Responde a la convicción de que el botín adquirido en la guerra pertenece a Dios, y por eso no puede ser empleado para utilidad de los vencedores, sino que debe ser destruido en señal de consagración al Señor.