COMENTARIO

 Nm 28,1-29,39 

La muerte de Moisés no se va a narrar a continuación de su anuncio por parte de Dios, como en el caso de Aarón, o tras haber sido designado un sucesor, sino que se va a retrasar hasta el final del libro del Deuteronomio (cfr Dt 34). Así se crea literariamente el espacio para seguir presentando a Moisés como el legislador que da normas concretas sobre el culto al Señor y sobre la aplicación de la Ley justo antes de entrar en la Tierra.

En los caps. 28 y 29 se vuelve a presentar un calendario litúrgico muy similar al de Lv 23; pero ahora con la peculiaridad de recoger las disposiciones concretas sobre lo que había de ofrecerse al Señor cada día y cada fiesta. Frente al calendario de Lv 23, éste de Números prescribe la celebración de una fiesta mensual, el día de luna nueva en que comenzaba el mes; sin embargo, no incluye la ofrenda de la primera gavilla (cfr Lv 23,9-14). Sobre el significado de estas fiestas cfr notas a Lv 23.

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