El celo de Pinjás

6He aquí que un hombre de los hijos de Israel vino y se unió a una madianita ante sus hermanos y delante de los ojos de Moisés y de toda la comunidad de los hijos de Israel, que se echaron a llorar a la entrada de la Tienda de la Reunión. 7Cuando Pinjás, hijo de Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, lo vio, se levantó en medio de la comunidad y tomó una lanza en su mano; 8entró detrás de aquel hombre israelita en su alcoba, y atravesó a ambos por el vientre, al hombre israelita y a la mujer; y se detuvo la plaga sobre los hijos de Israel. 9Los muertos por la plaga fueron veinticuatro mil.

10El Señor habló a Moisés diciendo:

11—Pinjás, hijo de Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, ha apartado mi enojo contra los hijos de Israel, porque manifestó celo por mí en medio de ustedes, y por eso no he exterminado con mi celo a los hijos de Israel. 12Por tanto diles: «He aquí que le otorgo mi alianza de paz, 13y habrá para él y su descendencia después de él una alianza de sacerdocio perpetuo, puesto que ha mostrado celo por su Dios, y ha expiado por los hijos de Israel».

14El nombre del israelita herido, el que fue atravesado con la madianita, era Zimrí, hijo de Salú, príncipe de la familia de los simeonitas; 15y el nombre de la mujer madianita que fue atravesada era Cozbí, hija de Sur, que era jefe de un linaje, de una familia de Madián.

16El Señor habló a Moisés diciendo:

17—Luchen contra los madianitas y bátanlos, 18porque ellos les han hecho daño a ustedes y los han engañado mediante las seducciones que tramaron con los ritos de Baal–Peor y con lo de Cozbí, hija de un príncipe de Madián y hermana de ellos, que fue atravesada en el día de la plaga por causa de lo de Baal-Peor.

X. NUEVAS DISPOSICIONES Y NORMAS LEGALES

El censo de Israel en las estepas de Moab

26Nm1Después de la plaga el Señor habló a Moisés y a Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, diciendo:

2—Hagan un censo de toda la comunidad de los hijos de Israel, de los mayores de veinte años, según sus casas patriarcales, de todos los que se pueden incorporar al ejército de Israel.

3Moisés y el sacerdote Eleazar hablaron en las estepas de Moab, junto al Jordán, frente a Jericó, 4a los hombres mayores de veinte años, como el Señor lo había mandado a Moisés.

Los hijos de Israel que habían salido de la tierra de Egipto eran:

5Rubén, primogénito de Israel. Descendientes de Rubén: de Henoc, el linaje de los janoquitas; de Palú, el linaje de los paluitas; 6de Jesrón, el linaje de los jesronitas; de Carmí el linaje de los carmitas. 7Éstos son los linajes rubenitas; fueron inscritos cuarenta y tres mil setecientos treinta hombres. 8Hijos de Palú: Eliab. 9Hijos de Eliab: Nemuel, Datán y Abiram; Datán y Abiram son los miembros de la comunidad que se amotinaron contra Moisés y Aarón, en el bando de Coré, cuando se amotinaron contra el Señor 10y la tierra abrió su boca y se los tragó junto con Coré. Así murió su gente y el fuego devoró a doscientos cincuenta hombres que sirvieron de escarmiento. 11Pero los hijos de Coré no murieron.

12Hijos de Simeón, según sus linajes: de Nemuel, el linaje de los nemuelitas; de Yamín, el linaje de los yaminitas; de Yaquín, el linaje de los yaquinitas; 13de Zéraj, el linaje de los zerajitas; de Saúl, el linaje de los saulitas. 14Éstos son los linajes simeonitas: veintidós mil doscientos hombres.

15Hijos de Gad, según sus linajes: de Sefón, el linaje de los sefonitas; de Jaguí el linaje de los jaguitas; de Suní, el linaje de los sunitas; 16de Ozní, el linaje de los oznitas; de Erí, el linaje de los eritas; 17de Arod, el linaje de los aroditas; de Arelí, el linaje de los arelitas. 18Éstos son los linajes de los hijos de Gad, conforme a su inscripción: cuarenta mil quinientos hombres.

19Hijos de Judá: Er y Onán; Er y Onán murieron en la tierra de Canaán. 20Los hijos de Judá, según sus linajes fueron: de Selá, el linaje de los selanitas; de Peres, el linaje de los parsitas; de Zéraj, el linaje de los zerajitas. 21Y los hijos de Peres fueron: de Jesrón, el linaje de los jesronitas; de Jamul, el linaje de los jamulitas. 22Éstos son los linajes de Judá, conforme a su inscripción: setenta y seis mil quinientos hombres.

23Hijos de Isacar, según sus linajes: de Tolá, el linaje de los tolaítas; de Púa, el linaje de los Punitas; 24de Yasub, el linaje de los yasubitas; de Simrón, el linaje de los simronitas. 25Éstos son los linajes de Isacar, conforme a su inscripción: sesenta y cuatro mil trescientos hombres.

26Hijos de Zabulón, según sus linajes: de Séred, el linaje de los sarditas; de Elón, el linaje de los elonitas; de Yajleel, el linaje de los yajleelitas. 27Éstos son los linajes zabulonitas, conforme a su inscripción: sesenta mil quinientos hombres.

28Hijos de José, según sus linajes: Manasés y Efraím. Hijos de Manasés: de Maquir, el linaje de los maquiritas; 29y Maquir engendró a Galaad; de Galaad, el linaje de los galaaditas. 30Éstos son los hijos de Galaad: de Iézer, el linaje de los iezeritas; de Jélec, el linaje de los jelquitas; 31de Asriel, el linaje de los asrielitas; de Siquem, el linaje de los siquemitas; 32de Semidá, el linaje de los semidaítas; de Jéfer, el linaje de los jeferitas. 33Pero Selofjad, hijo de Jéfer, no tuvo hijos sino hijas, y los nombres de las hijas de Selofjad son: Majlá, Noá, Joglá, Milcá y Tirsá. 34Éstos son los linajes de Manasés, conforme a su inscripción: cincuenta y dos mil setecientos hombres.

35Éstos son los hijos de Efraím, según sus linajes: de Sutélaj, el linaje de los sutelajitas; de Béquer, el linaje de los bacritas; de Taján, el linaje de los tajanitas. 36Y éstos son los hijos de Sutélaj: de Erán, el linaje de los eranitas. 37Éstos son los linajes de los hijos de Efraím, conforme a su inscripción: treinta y dos mil quinientos hombres. Éstos son los hijos de José según sus linajes.

38Hijos de Benjamín, según sus linajes: de Bela, el linaje de los belaítas; de Asbel, el linaje de los asbelitas; de Ajiram, el linaje de los ajiramitas; 39de Sefufam, el linaje de los sefufamitas; de Jufam, el linaje de los jufamitas. 40Los hijos de Bela fueron: Ared y Naamán. De Ared, el linaje de los areditas; de Naamán, el linaje de los naamanitas. 41Éstos son los hijos de Benjamín, conforme a sus linajes y a su inscripción: cuarenta y cinco mil seiscientos hombres.

42Éstos son los hijos de Dan, según sus linajes: de Sujam, el linaje de los sujamitas. Éstos son los linajes de Dan, según sus linajes. 43Todos los linajes de los sujamitas, conforme a su inscripción: sesenta y cuatro mil cuatrocientos hombres.

44Hijos de Aser, según sus linajes. De Yimná, el linaje de Yimná; de Yisví, el linaje yisvita; de Beriá, el linaje de los beriitas. 45En cuanto a los hijos de Beriá: de Jéber, el linaje de los jeberitas; de Malquiel, el linaje de los malquielitas. 46Y el nombre de la hija de Aser es Sáraj. 47Éstos son los linajes de los hijos de Aser, conforme a su inscripción: cincuenta y tres mil cuatrocientos hombres.

48Hijos de Neftalí, según sus linajes: de Yajseel, el linaje de los yajseelitas; de Guní, el linaje de los gunitas; 49de Yéser, el linaje de los yisritas; de Silem, el linaje de los silemitas. 50Éstos son los linajes de Neftalí, conforme a sus linajes y a su inscripción: cuarenta y cinco mil cuatrocientos hombres.

51Éstos son los inscritos de los hijos de Israel: seiscientos un mil, setecientos treinta hombres.

52El Señor habló a Moisés diciendo:

53—A éstos se les repartirá la tierra como heredad conforme a su número: 54al más numeroso le adjudicarás una heredad mayor, y al menos numeroso le adjudicarás una heredad menor; a cada uno le adjudicarás su heredad conforme al número de inscritos. 55Por lo tanto, la tierra se repartirá según la suerte de cada linaje; cada casa patriarcal recibirá su heredad según su número de personas. 56A cada una se le repartirá su heredad ya sea grande o pequeña, según su suerte.

57Ésta es la inscripción de los levitas, teniendo en cuenta sus linajes: de Guersón, el linaje de los guersonitas; de Quehat, el linaje de los quehatitas; de Merarí, el linaje de los meraritas. 58Éstos son los linajes de Leví: el linaje de los libnitas, el linaje de los hebronitas, el linaje de los majlitas, el linaje de los musitas, el linaje de los coreítas. Quehat engendró a Amram. 59El nombre de la mujer de Amram era Yoquébed, hija de Leví, que le había nacido a Leví en Egipto; a Amram ella le dio a luz a Aarón y a Moisés, y a María, su hermana. 60Y a Aaron le nacieron Nadab, Abihú, Eleazar e Itamar. 61Nadab y Abihú murieron por ofrecer un fuego profano ante el Señor.

62Sus inscritos fueron veintitrés mil: eran todos los varones mayores de un mes, que no habían sido censados entre los hijos de Israel, pues no se les adjudicó una heredad en medio de los hijos de Israel.

63Éstos fueron los varones inscritos por Moisés y el sacerdote Eleazar, quienes inscribieron a los hijos de Israel en las estepas de Moab, junto al Jordán, frente a Jericó. 64Entre éstos no se encontraba ninguno de los que Moisés y el sacerdote Aarón habían inscrito, cuando censaron a los hijos de Israel en el desierto del Sinaí, 65pues el Señor les había dicho: «Ustedes morirán irremisiblemente en el desierto, y de ellos no sobrevivirá nadie, excepto Caleb, hijo de Yefuné, y Josué, hijo de Nun».

La herencia de las mujeres sin hermanos

27Nm1Se acercaron las hijas de Selofjad, hijo de Jéfer, hijo de Galaad, hijo de Maquir, hijo de Manasés, de la tribu de José. Éstos eran los nombres de sus hijas: Majlá, Noá, Joglá, Milcá y Tirsá. 2Se presentaron delante de Moisés, del sacerdote Eleazar y de los príncipes de toda la comunidad, a la entrada de la Tienda de la Reunión, diciendo:

3—Nuestro padre murió en el desierto. Él no formaba parte de los que se unieron contra el Señor entre la gente de Coré, sino que murió por su propio pecado sin tener hijos. 4¿Por qué ha de desaparecer de su linaje el nombre de nuestro padre por no haber tenido ningún hijo? Dadnos algo en posesión entre los hermanos de nuestro padre.

5Moisés presentó su reclamación ante el Señor, 6y el Señor dirigió la palabra a Moisés diciendo:

7—Es cierto lo que dicen las hijas de Selofjad; tienen razón. Denles algo en herencia entre los hermanos de su padre: transmíteles la herencia de su padre. 8Habla a los hijos de Israel y diles: «Cuando un hombre muera y no tenga hijos, transmitirán su herencia a su hija, 9y si no tiene ninguna hija pasarán su herencia a su hermano, 10y si no tiene hermano pasarán su herencia al hermano de su padre, 11y si su padre no tiene hermanos pasarán su herencia a quien le quede más próximo de su linaje, y la heredará. Y los hijos de Israel, se atendrán a esta disposición legal según el Señor mandó a Moisés».

Sucesión de Moisés

12El Señor dijo a Moisés:

—Sube a este monte, en la sierra de los Abarim, y verás la tierra que voy a dar a los hijos de Israel; 13la verás y tú también te unirás a tu pueblo, como se unió Aarón, tu hermano. 14Porque, cuando la rebelión de la comunidad en el desierto de Sin, desobedecieron mi orden de manifestar ante sus ojos mi santidad en el episodio del agua. (Se trata de las aguas de Meribá de Cadés, en el desierto de Sin.)

15Moisés habló al Señor diciendo:

16—Que el Señor, Dios de los espíritus de toda carne, designe a un hombre sobre la comunidad, 17para que salga al frente de ellos y entre delante de ellos, para que los haga salir y los haga entrar, para que no sea la comunidad del Señor como un rebaño que no tiene pastor.

18Y dijo el Señor a Moisés:

—Toma a Josué, hijo de Nun, varón en quien reside el espíritu, e impón tu mano sobre él. 19Preséntalo ante el sacerdote Eleazar y ante toda la comunidad, y traspásale los poderes en su presencia. 20Lo revestirás de tu dignidad para que le escuche toda la comunidad de los hijos de Israel. 21Se presentará delante del sacerdote Eleazar y le consultará mediante el rito de los urim delante del Señor. De acuerdo con su mandato saldrán y de acuerdo con su mandato volverán: él y todos los hijos de Israel con él, toda la comunidad.

22Hizo Moisés lo que el Señor le había mandado, y tomó a Josué y lo presentó ante el sacerdote Eleazar y ante toda la comunidad; 23impuso su mano sobre él y le traspasó los poderes conforme a lo que había dicho el Señor a Moisés.

Prescripciones sobre sacrificios y ofrendas

28Nm1El Señor habló a Moisés diciendo:

2—Manda a los hijos de Israel y diles: «Ustedes se preocuparán de ofrecerme a su debido tiempo mi ofrenda, mi alimento, y mi ofrenda consumida de suave aroma».

Sacrificio diario

3»Les dirás: «Ésta es la ofrenda consumida que ofrecerán en honor del Señor: dos corderos de un año, sin defecto, dos cada día, como holocausto perpetuo. 4Ofrecerás un cordero por la mañana, y ofrecerás otro cordero al atardecer; 5junto con una oblación de un décimo de efah de flor de harina amasada con un cuarto de hin de aceite refinado. 6Es el holocausto perpetuo que fue ofrecido en el monte Sinaí como suave aroma, ofrenda consumida en honor del Señor. 7Harán una libación de un cuarto de hin sobre uno de los corderos. En el santuario se verterá la libación del licor para el Señor. 8Tal como hiciste por la mañana ofrecerás el otro cordero al atardecer con la oblación y la libación; ofrecerás una ofrenda consumida, de suave aroma en honor del Señor.

Sacrificio del sábado

9»El sábado ofrecerás dos corderos de un año, sin defecto, junto con una oblación de dos décimos de flor de harina amasados con aceite, y su libación. 10Es el sacrificio del sábado, que cada sábado se añade al sacrificio perpetuo y a su libación.

Los días de luna nueva

11»En sus novilunios ofrecerán como holocausto al Señor dos novillos jóvenes, un carnero y siete corderos de un año sin defecto, 12junto con una oblación de tres décimos de flor de harina amasados con aceite, por cada uno de los novillos, una oblación de dos décimos de flor de harina, amasada con aceite, por el carnero, 13y una oblación de un décimo de flor de harina amasado con aceite, por cada cordero; es un holocausto de suave aroma, una ofrenda consumida en honor del Señor. 14Las respectivas libaciones son: medio hin de vino por novillo, un tercio de hin por el carnero y un cuarto de hin por cordero. Éste es el holocausto del novilunio durante todos los meses del año. 15Y, además del holocausto perpetuo y su libación, se ofrecerá al Señor un macho cabrío, en sacrificio por el pecado.

Los Ácimos

16»El día catorce del mes primero es la Pascua del Señor, 17y el día quince de este mes es fiesta; durante siete días se comerán panes ácimos. 18El primer día habrá asamblea santa, no harán ningún trabajo manual; 19ofrecerán una ofrenda consumida como holocausto en honor del Señor: sacrificarán dos novillos jóvenes, un carnero, y siete corderos de un año sin defecto, 20y sus oblaciones: flor de harina amasada con aceite: tres décimos por novillo, y dos décimos por el carnero. 21Ofrecerás un décimo por cada uno de los siete corderos; 22y un macho cabrío en sacrificio por el pecado para expiar por ustedes. 23Ofrecerán todo esto además del holocausto de la mañana, que es el holocausto perpetuo. 24Lo mismo harán cada uno de los siete días: es alimento, ofrenda consumida, de suave aroma en honor del Señor. Se ofrecerá además del holocausto perpetuo y su libación. 25En el día séptimo tendrán asamblea santa, no harán ningún trabajo manual.

La Fiesta de las Semanas

26»En el Día de las Primicias, cuando ofrezcan la oblación nueva al Señor en la fiesta de las Semanas, tendrán asamblea santa, no harán ningún trabajo manual. 27Y ofrecerán un holocausto de suave aroma en honor del Señor: dos novillos jóvenes, un carnero, siete corderos de un año, 28y las respectivas oblaciones: flor de harina amasada con aceite: tres décimos por cada uno de los novillos, dos décimos por el carnero, 29y un décimo por cada uno de los siete corderos; 30y un macho cabrío para expiar por ustedes. 31Lo ofrecerán además del holocausto perpetuo y su oblación; serán sin defecto y añadirán sus libaciones.

El Día del Clamor

29Nm1»En el mes séptimo, el día uno del mes, tendrán asamblea santa, no harán ningún trabajo manual, será para ustedes el Día del Clamor. 2Ofrecerán un holocausto de suave aroma en honor del Señor: un novillo joven, un carnero, siete corderos de un año sin defecto, 3y sus respectivas oblaciones: flor de harina amasada con aceite: tres décimos por el novillo, dos décimos por el carnero, 4y un décimo por cada uno de los siete corderos; 5y un macho cabrío en sacrificio por el pecado para expiar por ustedes, 6además del holocausto del mes y su oblación, y del holocausto perpetuo y su oblación, y sus libaciones, tal y como está establecido; es una ofrenda consumida, de suave aroma en honor del Señor.

El Día de la Expiación

7»El día diez de este mes séptimo tendrán asamblea santa, y harán penitencia; no harán ningún trabajo manual, 8y ofrecerán un holocausto de suave aroma en honor del Señor: un novillo joven, un carnero, siete corderos de un año sin defecto, 9y sus oblaciones: flor de harina amasada con aceite, tres décimos por el novillo, y dos décimos por el carnero, 10un décimo por cada uno de los siete corderos; 11y un macho cabrío en sacrificio por el pecado, sin contar el sacrificio por el pecado del Día de la Expiación, y el holocausto perpetuo y su oblación y sus libaciones.

La Fiesta de los Tabernáculos

12»En el día quince del mes séptimo tendrán asamblea santa, no harán ningún trabajo manual; celebrarán una fiesta de siete días en honor del Señor, 13y ofrecerán una ofrenda consumida, de suave aroma en honor del Señor: trece novillos jóvenes, dos carneros, catorce corderos de un año, que serán sin defecto, 14con sus oblaciones: flor de harina amasada con aceite, tres décimos por cada uno de los trece novillos, dos décimos por cada uno de los carneros, 15y un décimo por cada uno de los catorce corderos; 16y un macho cabrío en sacrificio por el pecado, sin contar el holocausto perpetuo, su oblación y su libación.

17»En el segundo día, doce novillos jóvenes, dos carneros, catorce corderos de un año, sin defecto, 18y las oblaciones y libaciones correspondientes a los novillos, a los carneros y a los corderos, conforme a su número, tal y como está indicado; 19y un macho cabrío en sacrificio por el pecado, sin contar el holocausto perpetuo y su oblación y sus libaciones.

20»En el tercer día, once novillos, dos carneros, catorce corderos de un año, sin defecto, 21y las oblaciones y libaciones correspondientes a los novillos, a los carneros y a los corderos, conforme a su número, tal y como está indicado; 22y un macho cabrío en sacrificio por el pecado, sin contar el holocausto perpetuo y su oblación y su libación.

23»En el cuarto día, diez novillos, dos carneros, y catorce corderos de un año, sin defecto, 24y las oblaciones y libaciones correspondientes a los novillos, a los carneros y a los corderos, conforme a su número, tal y como está indicado; 25y un macho cabrío en sacrificio por el pecado, sin contar el holocausto perpetuo, su oblación y su libación.

26»En el quinto día, nueve novillos, dos carneros, catorce corderos de un año, sin defecto, 27y las oblaciones y libaciones correspondientes a los novillos, a los carneros y a los corderos, conforme a su número, tal y como está indicado; 28y un macho cabrío en sacrificio por el pecado, sin contar el holocausto perpetuo y su oblación y su libación.

29»En el sexto día, ocho novillos, dos carneros, catorce corderos de un año, sin defecto, 30y las oblaciones y libaciones correspondientes a los novillos, a los carneros y a los corderos, conforme a su número, tal y como está indicado; 31y un macho cabrío en sacrificio por el pecado, sin contar el holocausto perpetuo y su oblación y su libación.

32»En el séptimo día, siete novillos, dos carneros, catorce corderos de un año, sin defecto, 33y las oblaciones y libaciones correspondientes a los novillos, a los carneros y a los corderos, conforme a su número, tal y como está indicado; 34y un macho cabrío en sacrificio por el pecado, sin contar el holocausto perpetuo y su oblación y su libación.

35»En el día octavo tendrán una reunión solemne; no harán ningún trabajo manual, 36y ofrecerán una ofrenda consumida, de suave aroma en honor del Señor: un novillo, un carnero, siete corderos de un año, sin defecto, 37y las oblaciones y libaciones correspondientes al novillo, al carnero y a los corderos, conforme a su número, tal y como está indicado; 38y un macho cabrío en sacrificio por el pecado, sin contar el holocausto perpetuo y su oblación y su libación.

39»Estas cosas ofrecerán al Señor en sus solemnidades, además de los votos y ofrendas voluntarias para sus holocaustos y oblaciones y sus libaciones y sacrificios de comunión».

Normas sobre los votos

30Nm1Moisés habló a los hijos de Israel en los mismos términos en los que el Señor se lo había mandado. 2Y habló Moisés a los jefes de las tribus de los hijos de Israel diciendo:

—Esto es lo que manda el Señor: 3«Cuando un hombre haga un voto al Señor o formule un juramento imponiéndose a sí mismo una obligación, no hará vana su palabra: actuará conforme a lo que ha salido de su boca.

4»Cuando una mujer haga un voto al Señor, o se imponga una obligación mientras viva en la casa de su padre, siendo todavía doncella, 5si su padre se entera de su voto o de la obligación que se impuso a sí misma y no le dice nada, quedarán en pie todos los votos y todas las obligaciones que se impuso a sí misma; 6pero si su padre al enterarse se le opone, todos los votos y todas las obligaciones que se impuso a sí misma no se mantendrán, y el Señor la dispensará porque su padre se le ha opuesto.

7»Y si, estando ligada por votos o una promesa que salió de sus labios con la que se haya obligado a sí misma, pasa a tener marido, 8y su marido se entera, y al enterarse no le dice nada, se mantendrán sus votos y las obligaciones que se impuso a sí misma. 9Pero el día que su marido se entere, si se le opone, él anulará el voto que la ligaba y la promesa que había salido de sus labios y con la que se había obligado a sí misma, y el Señor la dispensará.

10»El voto de la viuda y de la repudiada, todo aquello a lo que se haya comprometido, quedará en pie.

11»Si una mujer, en casa de su marido, ha hecho un voto o se ha impuesto mediante juramento una obligación a sí misma, 12y su marido se entera y no le dice nada ni se le opone, quedarán en pie todos sus votos y todas las obligaciones que se impuso. 13Pero si su marido el día que se entera los anula, todo lo que salió de sus labios relativo a votos o a obligaciones no se mantendrá en pie: su marido los ha anulado y el Señor la dispensará. 14Todo voto y todo juramento que la obligue a hacer penitencia, su marido lo podrá mantener en pie o podrá anularlo. 15Si su marido no le dice nada ese día ni el siguiente, confirmará todos sus votos o todas las obligaciones que tenía sobre sí; los ha confirmado, pues cuando se enteró no le dijo nada. 16Pero si los anula después, cargará él con la culpa de ella».

17Éstas son las normas que el Señor fijó a Moisés relativas a un hombre y su mujer, o a un padre y su hija, todavía doncella, que vive en casa de su padre.

XI. PREPARACIÓN PARA LA ENTRADA
EN LA TIERRA PROMETIDA

Venganza de Israel contra Madián: reparto del botín

31Nm1El Señor habló a Moisés diciendo:

2—Toma venganza por los hijos de Israel contra los madianitas; después te unirás a tu pueblo.

3Moisés habló al pueblo diciendo:

—Armen a unos hombres de entre ustedes para la lucha; que marchen contra Madián para llevar a cabo la venganza del Señor sobre Madián: 4serán mil por tribu. Por cada una de las tribus de Israel enviarán mil hombres al ejército.

5De las milicias de Israel fueron ofrecidos mil hombres por cada tribu: doce mil armados para la lucha. 6Moisés envió mil hombres por tribu a la lucha, junto con Pinjás, hijo del sacerdote Eleazar, con los objetos sagrados y las trompetas para tocar a rebato.

7Lucharon contra Madián como el Señor lo había mandado a Moisés y dieron muerte a todos los varones. 8Entre los caídos encontraron la muerte los reyes de Madián: Eví, Requem, Sur, Jur y Reba, los cinco reyes de Madián. Y mataron a espada a Balaam, hijo de Beor. 9Los hijos de Israel trajeron prisioneras a las mujeres de Madián y a sus pequeños; saquearon todo su ganado, todo su rebaño y toda su fortuna, 10y prendieron fuego a todas las ciudades en las que habitaban y a todos sus campamentos. 11Tomaron todo el botín y todos los despojos, en hombres y en animales, 12y llevaron los prisioneros, los despojos y el botín a Moisés, al sacerdote Eleazar y a la comunidad de los hijos de Israel, al campamento que estaba en la estepa de Moab junto al Jordán frente a Jericó.

13Moisés, el sacerdote Eleazar y todos los príncipes de la comunidad salieron a su encuentro fuera del campamento. 14Moisés se enfadó con los que mandaban la tropa, los jefes de mil y de cien hombres que volvían del combate. 15Moisés les dijo:

—¿Han dejado vivas a todas las mujeres? 16Precisamente ellas fueron las que, instigadas por Balaam, indujeron a los hijos de Israel a traicionar al Señor en el episodio de Peor y hubo una plaga en la comunidad del Señor. 17Ahora maten a todos los niños varones y maten a toda mujer que haya tenido relación con un hombre; 18en cambio, a todas las niñas y a todas las jóvenes que no hayan tenido relación con un hombre déjenlas vivas para ustedes. 19Acampen fuera del campamento durante siete días. Todos los que hayan matado a alguien y todos los que hayan tocado algún cadáver se purificarán al tercer y al séptimo día, ustedes y sus prisioneros; 20purificarán todos los vestidos, todos los objetos de cuero, y todo lo hecho con pelo de cabra y todo objeto de madera.

21Y dijo el sacerdote Eleazar a todos los hombres del ejército que venían de la guerra:

—Éstas son las disposiciones legales que el Señor mandó a Moisés: 22«El oro, la plata, el bronce, el hierro, el estaño y el plomo, 23todo lo que resista al fuego, lo harán pasar por el fuego y quedará puro; pero deberá ser purificado por el agua lustral. Todo lo que no resista al fuego, lo harán pasar por el agua. 24Y lavarán sus vestidos el día séptimo y serán puros, y después entrarán en el campamento».

25El Señor habló a Moisés diciendo:

26—Haz un recuento del botín apresado, tanto de los hombres como de los animales, tú y el sacerdote Eleazar junto con los cabezas de familia de la comunidad. 27Partirás el botín en dos mitades: una para los que intervinieron en la batalla formando parte del ejército, y otra para toda la comunidad. 28Dejarás aparte para el Señor un tributo sacado de la porción de los guerreros que forman parte del ejército: uno de cada quinientos, tanto de los hombres como del ganado mayor, de los asnos y del ganado menor. 29Lo tomarán de su porción y lo darás al sacerdote Eleazar como ofrenda para el Señor. 30Y de la porción de los hijos de Israel, tomarás en una proporción de uno por cincuenta, tanto de los hombres como del ganado mayor, de los asnos y del ganado menor; de todos los animales. Los darás a los levitas encargados de la custodia del Tabernáculo del Señor.

31Moisés y el sacerdote Eleazar hicieron como el Señor había mandado a Moisés. 32Y el botín, lo que quedó del saqueo que llevó a cabo la gente del ejército, era: seiscientas setenta y cinco mil cabezas de ganado menor, 33setenta y dos mil cabezas de ganado mayor, 34setenta y un mil asnos; 35y los seres humanos, es decir, las mujeres que no habían tenido relación con un hombre, eran en total treinta y dos mil. 36La mitad, lo que correspondió a quienes formaban parte del ejército, fueron trescientas treinta y siete mil cabezas de ganado menor, 37y el tributo para el Señor fue de seiscientas setenta y cinco cabezas de ganado menor; 38treinta y seis mil cabezas de ganado mayor, y el tributo para el Señor fue de setenta y dos; 39treinta mil quinientos asnos, y el tributo para el Señor fue de sesenta y uno; 40y dieciséis mil seres humanos, y el tributo para el Señor fue de treinta y dos personas. 41Y Moisés dio al sacerdote Eleazar el tributo de ofrenda al Señor, como lo había mandado el Señor a Moisés. 42En cuanto a la porción de los hijos de Israel, que Moisés había separado de la de quienes formaban parte del ejército, 43la porción asignada a la comunidad estaba formada por trescientas treinta y siete mil quinientas cabezas de ganado menor, 44treinta y seis mil cabezas de ganado mayor, 45treinta mil quinientos asnos, 46y dieciséis mil seres humanos. 47Moisés tomó de la porción de los hijos de Israel, en una proporción de uno por cincuenta, tanto de los hombres como de los animales, y los entregó a los levitas encargados de la custodia del Tabernáculo del Señor.

48Se acercaron a Moisés los que mandaban las milicias del ejército y los jefes de mil y los jefes de cien hombres, 49y le dijeron:

—Nosotros, tus siervos, hemos hecho el recuento de los guerreros que estaban a nuestras órdenes, y no falta ninguno de ellos; 50cada uno vamos a ofrecer como ofrenda al Señor los objetos de oro que hemos encontrado: brazaletes, pulseras, anillos, aros y zarcillos, para expiar por nosotros ante el Señor.

51Moisés y el sacerdote Eleazar tomaron el oro que tenían: eran todos objetos artísticamente trabajados. 52Todo el oro de la ofrenda que presentaron al Señor pesaba dieciséis mil setecientos cincuenta siclos, entregado por los jefes de mil y los jefes de cien hombres. 53Los hombres del ejército lo habían tomado en el saqueo para sí mismos. 54Moisés y el sacerdote Eleazar tomaron el oro de los jefes de mil y de los jefes de cien hombres, y lo llevaron a la Tienda de la Reunión, como memorial de los hijos de Israel ante el Señor.

Las tribus de Transjordania

32Nm1Los hijos de Rubén y los hijos de Gad tenían muchos rebaños y muy numerosos; vieron la tierra de Yazer y la tierra de Galaad y resultó que el lugar era un sitio de pastos. 2Vinieron los hijos de Gad y los hijos de Rubén y hablaron a Moisés, al sacerdote Eleazar y a los príncipes de la comunidad diciendo:

3—Atarot, Dibón, Yazer, Nimrá, Jesbón, Elalé, Sibmá, Nebo y Beón, 4la tierra golpeada por el Señor delante de la comunidad de Israel, es tierra de pastos, y nosotros, tus siervos, tenemos rebaños.

5Y añadieron:

—Si hemos hallado gracia a tus ojos, que esta tierra sea dada en propiedad a tus siervos. No pasaremos el Jordán.

6Moisés replicó a los hijos de Gad y a los hijos de Rubén:

—¿Van a dejar que sus hermanos vayan a la guerra y ustedes se van a quedar aquí? 7¿Por qué disuaden a los hijos de Israel de pasar a la tierra que el Señor les ha dado? 8Eso mismo hicieron sus padres cuando los envié desde Cadés–Barnea a explorar la tierra. 9Subieron hasta Najal–Escol, vieron la tierra y disuadieron a los hijos de Israel de entrar en la tierra que el Señor les había dado. 10Aquel día se encendió la ira del Señor y juró diciendo: 11«Los hombres mayores de veinte años que han subido de Egipto, no verán la tierra que prometí a Abrahán, Isaac y Jacob, pues no han sido fieles en seguirme, 12excepto Caleb, hijo de Yefuné, el quenizita, y Josué, hijo de Nun, que fueron fieles al Señor». 13Y se encendió la ira del Señor contra Israel y los hizo vagar por el desierto durante cuarenta años, hasta que se acabó toda la generación que hizo el mal a los ojos del Señor. 14Y ahora se levantan siguiendo a sus padres, raza de gente pecadora, para acrecentar más el furor de la ira del Señor hacia Israel; 15pues si abandonan el seguimiento del Señor, él seguirá dejando al pueblo todavía en este desierto, y perjudicarán a todos.

16Pero ellos se le acercaron y le dijeron:

—Haremos aquí rediles para nuestros rebaños y ciudades para nuestros niños; 17nosotros iremos armados delante de los hijos de Israel hasta que los hayamos introducido en su lugar. Mientras tanto, nuestros niños vivirán en ciudades fortificadas, al resguardo de los habitantes de esta tierra. 18No regresaremos a nuestras casas hasta que cada uno de los hijos de Israel haya tomado posesión de su herencia. 19No entraremos, por lo tanto, en el reparto de la tierra que hay más allá de la orilla del Jordán, pues nos ha correspondido como heredad la tierra de la orilla del Jordán hacia el oriente.

20Moisés les dijo:

—Si hacen esto, si se arman para la guerra en la presencia del Señor, 21y todos sus hombres pasan armados el Jordán delante del Señor, hasta que expulsen a los enemigos del Señor de su presencia, 22y conquistan esta tierra en la presencia del Señor y después regresan, habrán cumplido con el Señor y con Israel, y tendrán esta tierra como heredad delante del Señor. 23Pero, si no lo hacen así, habrán pecado contra el Señor, y sepan que su pecado se encontrará. 24Edifiquen, pues, ciudades para sus niños y rediles para sus ganados, y hagan lo que han dicho.

25Los hijos de Gad y los hijos de Rubén respondieron a Moisés:

—Tus siervos actuarán conforme a lo que nuestro Señor ha mandado: 26nuestros niños, nuestras mujeres, nuestros rebaños y todos nuestros ganados habitarán en las ciudades de Galaad, 27mientras que tus siervos irán a la guerra, todos ellos con armas para el combate, en la presencia del Señor, como lo manda nuestro Señor.

28Moisés dio instrucciones al sacerdote Eleazar y a Josué, hijo de Nun, y a los cabeza de familia de las tribus de los hijos de Israel, 29diciendo:

—Si los hijos de Gad y los hijos de Rubén pasan con ustedes el Jordán, todos ellos armados para la guerra, delante del Señor, y la tierra queda conquistada para ustedes, les darás como heredad la tierra de Galaad. 30Pero si no pasan armados con ustedes, recibirán su herencia entre ustedes en la tierra de Canaán. 31Los hijos de Gad y los hijos de Rubén respondieron diciendo:

—Haremos lo que ha mandado el Señor a tus siervos. 32Nosotros pasaremos armados delante del Señor a la tierra de Canaán; para nosotros quedará como heredad la otra orilla del Jordán.

33Moisés dio a los hijos de Gad y a los hijos de Rubén, y a la mitad de la tribu de Manasés, hijo de José, el reino de Sijón, rey de los amorreos, y el reino de Og, rey de Basán, la tierra, las ciudades que quedaban dentro de sus fronteras y las ciudades que estaban alrededor del país. 34Los hijos de Gad construyeron Dibón, Atarot, Aroer, 35Atrot–Sofán, Yazer, Yogbohá, 36Bet–Nimrá y Bet-Aram, ciudades-fortaleza y rediles para el ganado. 37Los hijos de Rubén construyeron Jesbón, Elalé, Quiriataim, 38Nebo y Baal–Meón, cambiándoles el nombre, y también Sibmá; y pusieron nombre a las ciudades que construyeron. 39Los hijos de Maquir, hijo de Manasés, marcharon a Galaad y la conquistaron, y expulsaron a los amorreos que había en ella. 40Y Moisés dio Galaad a Maquir, hijo de Manasés, y éste se estableció allí. 41Yaír, hijo de Manasés, fue y conquistó unas aldeas y las llamó Javot–Yaír. 42Y Nóbaj fue y conquistó Quenat y sus arrabales, y le puso su nombre, Nóbaj.

Etapas de la peregrinación en el desierto

33Nm1Éstos son los itinerarios de los hijos de Israel que salieron de la tierra de Egipto, distribuidos por compañías, conducidos por Moisés y Aarón. 2Moisés consignó por escrito, por orden del Señor, las etapas que recorrieron. Y las etapas que recorrieron son éstas:

3Partieron de Ramsés en el mes primero, el día quince de ese mes; los hijos de Israel salieron al día siguiente de la Pascua con aire de triunfo a los ojos de todo Egipto, 4mientras los egipcios sepultaban a todos sus primogénitos, a los que el Señor había derrotado, pues el Señor había hecho justicia contra sus dioses. 5Los hijos de Israel partieron de Ramsés y acamparon en Sucot. 6Partieron de Sucot y acamparon en Etam, que está en el confín del desierto. 7Partieron de Etam y vinieron hacia Pi–Hajirot, que está en frente de Baal-Safón, y acamparon frente a Migdol. 8Partieron de Pi–Hajirot, atravesaron el mar hacia el desierto y recorrieron un camino de tres días por el desierto de Etam, y acamparon en Mará. 9Partieron de Mará y vinieron a Elim; en Elim había doce fuentes y setenta palmeras, y acamparon allí. 10Partieron de Elim y acamparon junto al Mar Rojo. 11Partieron del Mar Rojo y acamparon en el desierto de Sin. 12Partieron del desierto de Sin y acamparon en Dofcá. 13Partieron de Dofcá y acamparon en Alús. 14Partieron de Alús y acamparon en Refidim, pero allí no había agua para que el pueblo bebiera. 15Partieron de Refidim y acamparon en el desierto del Sinaí.

16Partieron del desierto del Sinaí y acamparon en Quibrot–Ha-Taavá. 17Partieron de Quibrot–Ha-Taavá y acamparon en Jaserot. 18Partieron de Jaserot y acamparon en Ritmá. 19Partieron de Ritmá y acamparon en Rimón–Peres. 20Partieron de Rimón–Peres y acamparon en Libná. 21Partieron de Libná y acamparon en Risá. 22Partieron de Risá y acamparon en Quehelatá. 23Partieron de Quehelatá y acamparon en el monte Séfer. 24Partieron del monte Séfer y acamparon en Jaradá. 25Partieron de Jaradá y acamparon en Maquelot. 26Partieron de Maquelot y acamparon en Tájat. 27Partieron de Tájat y acamparon en Téraj. 28Partieron de Téraj y acamparon en Mitcá. 29Partieron de Mitcá y acamparon en Jasmoná. 30Partieron de Jasmoná y acamparon en Moserot. 31Partieron de Moserot y acamparon en Bené–Yaacán. 32Partieron de Bené–Yaacán y acamparon en Jor-Ha-Guidgad. 33Partieron de Jor–Ha-Guidgad y acamparon en Yotbatá. 34Partieron de Yotbatá y acamparon en Abroná. 35Partieron de Abroná y acamparon en Esión–Guéber. 36Partieron de Esión–Guéber y acamparon en el desierto de Sin, esto es, en Cadés. 37Partieron de Cadés y acamparon en el monte Hor, en el confín de la tierra de Edom. 38Subió el sacerdote Aarón al monte Hor, por orden del Señor, y murió allí, en el año cuarenta de la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto, el día uno del mes quinto. 39Aarón tenía ciento veintitrés años cuando murió en el monte Hor.

40El rey cananeo de Arad, que habitaba en el Négueb, en la tierra de Canaán, se enteró de la llegada de los hijos de Israel. 41Partieron del monte Hor y acamparon en Salmoná. 42Partieron de Salmoná y acamparon en Punón. 43Partieron de Punón y acamparon en Obot. 44Partieron de Obot y acamparon en Iye–Ha-Abarim en la frontera de Moab. 45Partieron de Iye–Ha-Abarim y acamparon en Dibón-Gad. 46Partieron de Dibón–Gad y acamparon en Almón-Diblataim. 47Partieron de Almón–Diblataim y acamparon en los montes de Abarim, enfrente del Nebo. 48Partieron de los montes de Abarim y acamparon en las estepas de Moab, junto al Jordán, frente a Jericó. 49Y acamparon junto al Jordán desde Bet–Ha-Yesimot hasta Abel-Sitim, en las estepas de Moab.

Ley del anatema para la conquista de Canaán

50El Señor habló a Moisés en las estepas de Moab, junto al Jordán, frente a Jericó, diciendo:

51—Habla a los hijos de Israel y diles: «Cuando pasen el Jordán, hacia la tierra de Canaán, 52expulsen de su presencia a todos los habitantes de esa tierra, destruyan todas sus imágenes, todas sus estatuas de fundición y todos sus lugares de culto. 53Tomarán posesión de la tierra y habitarán en ella porque les he dado esta tierra para que la posean. 54Tomarán posesión de la tierra que toque en suerte a sus familias; a las mayores corresponderá una posesión mayor, y a las menores corresponderá una posesión menor; lo que a cada uno le toque en suerte, eso será suyo; tomarán posesión según sus tribus patriarcales. 55Pero si no expulsan de su presencia a los habitantes de esta tierra, sucederá que los que hayan dejado serán como espinas en sus ojos y como aguijones en su costado, y los acosarán sobre la tierra en la que habiten; 56y lo que pensaba hacer con ellos, se los haré a ustedes».

Las fronteras de la tierra prometida

34Nm1El Señor habló a Moisés diciendo:

2—Manda a los hijos de Israel y diles: «Cuando ustedes entren en la tierra de Canaán, les tocará en posesión todo el territorio de Canaán que queda dentro de sus fronteras.

3»El extremo meridional de ustedes será el desierto de Sin, que está junto a Edom, y tendrán como límite oriental por el Sur el extremo del Mar de la Sal. 4La frontera de ustedes girará desde el Sur hacia la subida de Acrabim, y se dirigirá hacia Sin, hasta salir al Sur de Cadés–Barnea. Saldrá a Jasar-Adar, pasará a Asmón; 5la frontera girará desde Asmón hacia el torrente de Egipto, hasta que salga al mar.

6»Tendrán como frontera occidental el Mar Grande; tendrán esta frontera como límite por el oeste.

7»Tendrán como frontera norte un límite que va desde el Mar Grande hasta el monte Hor; 8desde el monte Hor el límite va hasta la entrada de Jamat; la frontera saldrá hacia Sedad; 9después la frontera saldrá hacia Zifrón hasta que salga a Jasar–Enón. Esto tendrán como frontera norte.

10»Trazarán el límite de la frontera oriental desde Jasar–Enón hasta Sefam, 11y la frontera bajará desde Sefam hasta Riblá, al este de Ayin; desde allí la frontera bajará y se extenderá hasta la orilla oriental del Mar de Genesaret, 12y la frontera bajará a lo largo del Jordán hasta que salga al Mar de la Sal. Tendrán la tierra que está rodeada por estas fronteras».

13Moisés dio las siguientes instrucciones a los hijos de Israel:

—Ésta es la tierra cuya posesión se van a repartir por sorteo y que el Señor mandó dar a nueve tribus y media; 14pues la tribu de los hijos de los rubenitas, distribuidos según sus familias, y la tribu de los hijos de los gaditas, distribuidos según sus familias, y la mitad de la tribu de Manasés ya consiguieron su heredad. 15Dos tribus y media consiguieron su heredad desde la orilla del Jordán al este de Jericó, hacia el oriente.

Los encargados de repartir la Tierra

16El Señor habló a Moisés diciendo:

17—Éstos son los nombres de los que se harán el reparto de la tierra: el sacerdote Eleazar, Josué, hijo de Nun, 18y un príncipe por cada una de las tribus tomarán parte en el reparto de la tierra. 19Y éstos son sus nombres: por la tribu de Judá, Caleb, hijo de Yefuné; 20por la tribu de los hijos de Simeón, Samuel, hijo de Amihud; 21por la tribu de Benjamín, Elidad, hijo de Quislón; 22por la tribu de los hijos de Dan un príncipe, Buquí, hijo de Yoglí; 23por parte de los hijos de José: por la tribu de los hijos de Manasés un príncipe, Janiel, hijo de Efod; 24y por la tribu de los hijos de Efraím un príncipe, Quemuel, hijo de Siftán; 25por la tribu de los hijos de Zabulón un príncipe, Elisafán, hijo de Parnac; 26por la tribu de los hijos de Isacar un príncipe, Paltiel, hijo de Azán; 27por la tribu de los hijos de Aser un príncipe, Ajihud, hijo de Selomí; 28por la tribu de los hijos de Neftalí un príncipe, Pedahel, hijo de Amihud.

29Éstos son los que el Señor mandó que repartieran a los hijos de Israel la tierra de Canaán.

Ciudades para los levitas

35Nm1El Señor habló a Moisés en las estepas de Moab junto al Jordán frente a Jericó diciendo:

2—Manda a los hijos de Israel que, en la parte de su propiedad, proporcionen ciudades para que las habiten los levitas; también darán a los levitas el terreno contiguo a las ciudades, el que está alrededor de ellas. 3Los levitas tendrán estas ciudades para habitar, y sus aledaños serán para su ganado, para sus posesiones y para todos sus animales. 4Los aledaños de las ciudades que darán a los levitas serán de mil codos, desde el muro de la ciudad hacia afuera. 5Ustedes medirán desde el exterior de la ciudad una franja hacia oriente de dos mil codos, y una franja hacia el sur de dos mil codos, y una franja hacia el oeste de dos mil codos, y una franja hacia el norte de dos mil codos, quedando la ciudad en el centro. Tendrán este terreno alrededor de las ciudades.

6Las ciudades que darán a los levitas son las seis ciudades de refugio, para que allí el homicida encuentre amparo. Además de ésas, les darán cuarenta y dos ciudades. 7En total darán a los levitas cuarenta y ocho ciudades, junto con sus aledaños. 8Las ciudades que darán provendrán de la heredad de los hijos de Israel; el que tiene muchas dará muchas y el que tiene pocas dará pocas; cada uno dará ciudades a los levitas conforme a la heredad que recibió.

Ciudades de refugio

9El Señor habló a Moisés diciendo:

10—Habla a los hijos de Israel y diles: «Cuando hayan pasado el Jordán hacia la tierra de Canaán 11establecerán ciudades de refugio para ustedes: se refugiará allí el homicida que mate a una persona sin querer. 12Tendrán ciudades para refugiarse del vengador, de modo que el homicida no muera antes de comparecer a juicio ante la comunidad. 13Y las ciudades que darán serán de ustedes: seis ciudades de refugio. 14Darán tres ciudades al otro lado del Jordán, y tres en la tierra de Canaán; serán ciudades de refugio. 15Estas seis ciudades servirán de refugio para los hijos de Israel y para el extranjero y para el que habita en medio de ustedes, para que allí encuentre refugio todo el que mate a una persona sin querer.

16»Si uno golpea a otro con un objeto de hierro y el otro muere, es un homicida; el homicida morirá sin remedio. 17Si lo golpeó teniendo en la mano una piedra que pueda causar la muerte y murió, es un homicida; el homicida morirá sin remedio. 18Si lo golpeó teniendo en la mano un objeto de madera que pueda causar la muerte y murió, es un homicida; el homicida morirá sin remedio. 19El vengador de la sangre dará muerte por sí mismo al homicida cuando se tope con él; él mismo lo matará.

20»Si uno por odio empuja a otro o le arroja algo premeditadamente y el otro muere, 21o si por enemistad le golpea con su mano y muere, el que golpeó morirá sin remedio; es un homicida. El vengador de la sangre matará al homicida cuando se tope con él.

22»Si de improviso, sin enemistad, uno empuja a otro, o le arroja cualquier objeto sin premeditación, 23o cualquier piedra que pueda causar la muerte, sin mirar, y le cae encima y lo mata, sin que él lo odiara ni buscara hacerle mal, 24la comunidad juzgará entre el que golpeó y el vengador de la sangre, conforme a estas normas: 25la comunidad librará al homicida de las manos del vengador de la sangre; la comunidad lo conducirá a la ciudad de refugio a donde escapar, y habitará allí hasta que muera el sumo sacerdote, que fue ungido con óleo sagrado. 26Pero si el homicida saliera del límite de la ciudad de refugio a la que se escapó, 27y el vengador de sangre lo encontrara fuera del límite de su ciudad de refugio, y diera muerte al homicida, ése no será reo de sangre; 28pues el homicida debía haber habitado en su ciudad de refugio hasta la muerte del sumo sacerdote, y después de la muerte del sumo sacerdote habría regresado a la tierra de su propiedad. 29Se atendrán a estas disposiciones legales por todas sus generaciones en todos los lugares en donde habiten.

30»Se dará muerte al homicida, a todo el que según el testimonio de los testigos haya matado a una persona; pero por el testimonio de uno no condenarán a muerte a nadie. 31No aceptarán rescate por el homicida que es reo de muerte, pues morirá sin remedio; 32no aceptarán rescate por quien se escapó a una ciudad de refugio y quiera volver a habitar en su tierra, antes de la muerte del sumo sacerdote. 33No profanarán la tierra en la que están, pues la sangre es lo que profana la tierra, y la tierra no puede ser purificada de la sangre derramada sino por la sangre del que la derramó. 34No hagan impura la tierra en la que viven, pues yo habito en medio de ella, porque yo, el Señor, habito en medio de los hijos de Israel.

Leyes sobre las herencias de las mujeres

36Nm1Se acercaron los cabezas de familia del linaje de los hijos de Galaad, hijo de Maquir, hijo de Manasés, del linaje de los hijos de José, y hablaron delante de Moisés y delante de los príncipes de las familias de los hijos de Israel, 2diciendo:

—El Señor mandó a mi señor que por sorteo diera la tierra en posesión a los hijos de Israel; y mi señor recibió del Señor el mandato de dar la herencia de Selofjad nuestro hermano a sus hijas. 3Pero si ellas se casan con un miembro de otra tribu de los hijos de Israel, su posesión será sustraída a la herencia de nuestros padres y añadida a la herencia de la tribu a la que pertenezcan los maridos, y la parte de nuestra posesión disminuirá. 4Cuando llegue el año jubilar para los hijos de Israel y quede añadida la posesión de ellas, ésta será sustraída a la posesión de la tribu de nuestros padres.

5Moisés dio instrucciones a los hijos de Israel, conforme a la orden del Señor, diciendo:

—Tiene razón lo que ha dicho la tribu de los hijos de José. 6Esto es lo que el Señor manda a las hijas de Selofjad: que se casen con quien les parezca bien, pero que se casen con alguien del linaje de sus padres. 7Y así la propiedad de los hijos de Israel no irá dando vueltas de una tribu a otra, pues cada uno de los hijos de Israel quedará ligado a la propiedad de su tribu paterna. 8Todas las hijas que hereden una propiedad de las tribus de los hijos de Israel, se casarán con uno del linaje de sus padres, para que cada uno de los hijos de Israel herede la propiedad de sus padres, 9y la propiedad no vaya dando vueltas de una tribu a otra, pues cada una de las tribus de los hijos de Israel estará vinculada a su propiedad.

10Las hijas de Selofjad hicieron lo que el Señor mandó a Moisés, 11y Majlá, Tirsá, Joglá, Milcá y Noá, hijas de Selofjad, se casaron con unos hijos de sus tíos. 12Se casaron dentro del linaje de los hijos de Manasés, hijo de José, y su propiedad permaneció en la tribu del linaje paterno.

13Éstos son los mandatos y las disposiciones que el Señor ordenó por medio de Moisés a los hijos de Israel, en las estepas de Moab junto al Jordán, frente a Jericó.