COMENTARIO
Comienza propiamente el «Primer Discurso de Moisés» que, con algunos incisos, se prolonga hasta 4,43. Viene a ser una síntesis de los episodios acaecidos al pueblo de Israel desde su larga estancia en el Horeb (Sinaí), hasta su llegada al macizo montañoso del Fasgá sobre la margen izquierda de la desembocadura del Jordán en el Mar Muerto. Acá y allá, se resumen episodios que, en general, se contienen más extensamente narrados en pasajes de Éxodo y de Números, pero reelaborados en el Deuteronomio con una profundidad teológica tal vez mayor: su horizonte presenta siempre a la vista la incidencia de la Providencia divina en la historia humana; la elección gratuita de Israel por parte de Dios; la donación divina de la tierra de promisión.
De este modo, el primer discurso vendría a servir de introducción general a toda la llamada «historia deuteronomista», gran elaboración histórico–teológica, que contempla la historia salvífica de Israel desde su preparación inmediata para la entrada en la tierra de Canaán, al mando de Josué (hacia el año 1220 a.C.), hasta la gran deportación a Babilonia (año 587-586 a.C.). Se extendería tal historia durante más de seis siglos y comprendería estos libros: Deuteronomio, Josué, Jueces, 1 y 2 de Samuel y 1 y 2 de Reyes.
El primer discurso de Moisés consta de dos partes diferenciadas: en la primera (caps. 1-3) se hace un resumen del Éxodo, subrayando la especial protección de Yahwéh sobre el pueblo de Israel. En la segunda (cap. 4), se exhorta a la fidelidad que los israelitas deben prestar a los mandamientos de Dios.
Los años de peregrinación de los israelitas por el desierto han sido aplicados con frecuencia por la tradición cristiana a la vida de la Iglesia en la tierra: «Por estos cuarenta años, comenta San Isidoro de Sevilla, se significa todo el tiempo de este mundo, en el cual vive la Iglesia bajo trabajos y peligrosas tentaciones, esperando lo que no ve por medio de la paciencia, hasta que llegue a la patria prometida de la eterna felicidad» (Quaestiones in Deuteronomium 2).