COMENTARIO

 Dt 2,4-5 

El territorio de los hijos de Esaú es el reino de Edom (cfr Gn 36,30) —Idumea, en el período greco–romano—, que se extendía al sur del Mar Muerto hasta el golfo de Acaba, en el Mar Rojo. La sierra de Seír se encuentra situada en esa zona, y en la Biblia designa en ocasiones a toda esa región.

En el pasaje paralelo de Números (20,14-21) se completa el relato: el rey de Edom niega el paso a los israelitas, por lo cual éstos deben dar un rodeo (cfr Dt 2,8). Esta negativa será evocada repetidas veces en el Antiguo Testamento, como tipo o figura de la oposición a los designios de Dios, que merecerá castigo (cfr Is 34-35; Ez 25,12-14; 35; Sal 137,7).

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