COMENTARIO

 Dt 3,23-29 

La ferviente plegaria de Moisés contrasta con la dura respuesta del Señor. Topamos aquí con los misterios de la Sabiduría divina, que no accede a la petición del mayor de los profetas, «a quien el Señor trataba cara a cara» (34,10). A la vez, el pasaje nos recuerda la necesidad de ser siempre fieles a Dios; y nos habla también de las situaciones tan duras por las que pasa con frecuencia la vida terrena de los elegidos de Dios. Véase nota a 1,19-46.

El Pisgá (v. 27) es una parte de los montes Abarim cuya cima más alta es el Nebo (cfr 34,1).

Bet-Peor (o Bet-Fegor) estaba situado en los montes Abarim. Tenía un templo donde los moabitas daban a Baal-Peor un culto obsceno, que sedujo a numerosos israelitas, a consecuencia de lo cual sufrieron un duro castigo (cfr Nm 25,1-18).

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