COMENTARIO
Después de unas palabras, a modo de prólogo (4,44-49) empieza una sección que podríamos llamar «Introducción al Código Deuteronómico», y que se prolongará hasta 11,32. Esos siete capítulos son de especial relevancia para captar la mente de la legislación del Antiguo Testamento: la Ley articula, de modo a la vez concreto y profundo, las relaciones del hombre con Dios. El Deuteronomio subraya el aspecto corporativo o social: el acento recae sobre Israel en cuanto pueblo, lo cual no excluye en modo alguno la responsabilidad moral individual. En los escritos proféticos (notablemente a partir de Ezequiel), el acento recaerá sobre la responsabilidad personal, sin excluir entonces la corporativa. En tal conjugación de lo personal con lo social estriba siempre el acierto de las decisiones morales.