COMENTARIO

 Dt 5,16 

El mandamiento de honrar a los padres es el único de esta segunda serie enunciado de manera positiva, y también el único que incluye en su formulación referencia a un premio por su observancia. Esta retribución —larga vida y feliz— parece temporal: con el desarrollo de la Revelación, Dios irá manifestando la existencia de una retribución trascendente, en la otra vida (cfr notas a 4,32-40; 28,1-69). En este precepto van incluidos los deberes relativos a todos aquellos a quienes debemos respetar como a padres, por razón de su dignidad, autoridad u oficio: maestros y profesores, autoridades en general, sacerdotes, etc.

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