COMENTARIO

 Dt 6,13 

La exhortación al temor de Dios aparece con frecuencia en el Deuteronomio y, en general, en todo el Antiguo Testamento. No se trata de un miedo irracional o terror ante Yahwéh. El temor de Dios es más bien una norma de conducta, equivalente a guardar la Alianza, obedecer los mandamientos, marchar por los caminos de Dios, servirle con todo el corazón (cfr 10,12); se trata de un temor que excluye otros temores: a enemigos o a dioses extraños (cfr, p.ej., 5,7; 6,14; 11,16). En la práctica, el judío «temeroso de Dios» es sinónimo de piadoso (cfr, p.ej., 1 R 18,3; Lc 1,50).

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