COMENTARIO
«El día de la asamblea». En los textos sagrados suele llamarse así al día en que, reunido el pueblo, se renueva la Alianza. La asamblea —qahal en hebreo— tenía un carácter cultual y era, a la vez, una mezcla de institución religiosa y política, en un pueblo que, precisamente porque ha sido constituido mediante un acto religioso, es esencialmente «teocrático», como lo definió el historiador judío Flavio Josefo al intentar explicar a los grecorromanos el Estado de Israel. En el Deuteronomio, el término qahal tiene una significación técnica y religiosa: el qahal o qehal Yahwéh —asamblea del Señor— indica que el pueblo de Israel (o sus representantes legítimos) es convocado y se reúne como pueblo de Dios para ratificar la Alianza, para el culto, y para tomar graves decisiones (cfr, p.ej., Dt 4,10; 10,4; Nm 16,3). En otros lugares del Antiguo Testamento también designa en ocasiones a todo el pueblo de Israel, aunque no se encuentre concreta y materialmente reunido en un lugar (p.ej., Esd 2,64; Ne 7,66).
La voz y el concepto de Iglesia en el Nuevo Testamento tienen en su origen relación con este término hebreo qahal, y su traducción griega ekklesía.