COMENTARIO

 Dt 12,11-12 

No era superflua la insistencia en la atención a los levitas (vv. 18-19), quienes por pertenecer a la tribu que Dios había separado para el sacerdocio no tenían territorio propio (cfr Ex 32,25-29). El libro de los Jueces habla de la precaria situación en que se encontraban algunos de ellos (cfr Jc 17,7-12). También parece que había levitas en el Reino del Norte. A la caída de éste (721 a.C.), algunas familias levíticas debieron de emigrar a Jerusalén.

«Ofrendas de vuestras manos» (v. 11). Es un término técnico (en hebreo, terumah), que indica la parte de la víctima reservada a los sacerdotes (cfr 18,3). Los demás no debían comer esa porción (cfr 12,17). El rito de estas ofrendas consistía en su elevación, mientras que otras ofrendas eran balanceadas con las manos (tenufah). Con el tiempo ambos términos se utilizaban para referirse al impuesto religioso que cada familia debía aportar.

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