COMENTARIO
Esta amplísima relación de maldiciones advierte de los tremendos castigos que esperan al pueblo de Israel, si es infiel a la Alianza. Tras comenzar en paralelismo con las bendiciones (cfr vv. 16-19 comparados con 3-6), siguen después un orden diverso; los temas vienen a ser los mismos que en las bendiciones, aunque ampliados y desarrollados: castigos para sus cultivos, para sus ganados; y para los propios israelitas, que sufrirán todo tipo de enfermedades, verán reducido su número y quedarán a merced de sus enemigos, siendo sus ciudades destruidas y ellos mismos llevados al destierro. A lo largo de la historia de Israel, en repetidas ocasiones se producen las circunstancias referidas en estas maldiciones: culminan en la destrucción de Jerusalén el año 70 d.C. y la consiguiente dispersión del pueblo judío.
En el modo de formulación de estas maldiciones, pueden notarse dos partes claramente diferenciadas: vv. 15-46 y vv. 47-68.