COMENTARIO
«En sus colinas morará tranquilo». La frase es de dudosa intrepretación. Parece que el sujeto debe de ser Benjamín, llevado cariñosamente por Dios sobre sus espaldas. Pero también podría ser sujeto el mismo Dios. En este caso, el lugar de morada podría referirse a Jerusalén, situada en el límite de los territorios de Benjamín y Judá; o, más probablemente, a Betel, ciudad de Benjamín, donde estuvo con anterioridad el Arca de la Alianza (Jc 20,27). La Neovulgata en vez de «colinas» traduce «hombros».