COMENTARIO
La segunda parte del libro de Josué concluye con la afirmación explícita de que Dios cumplió todos sus compromisos con Israel. La fórmula final (v. 43) es una bella invitación a la confianza en el Señor. Dios es un Dios fiel (cfr Dt 7,9; 32,4), que siempre mantiene sus promesas (cfr Tb 14,4) y nunca deja de cumplir lo que establece (Is 55,11).