COMENTARIO
El Señor dispone las cosas de modo que Gedeón cobre ánimos para la batalla al escuchar los comentarios que se hacen en el campo madianita. El sueño de la hogaza de pan —cuyo relato escucha Gedeón— simboliza a los israelitas que ya estaban asentados en la tierra y la cultivaban, mientras que la tienda que es derribada es símbolo de los madianitas, que eran nómadas. Aquel hombre lo entiende así, y ve en ese sueño una premonición de su derrota ante Israel.
Llegado el momento decisivo, trescientos hombres bastaron para alejar el peligro que los madianitas y amalecitas habían traído sobre las tribus de Israel durante muchos años. Ha bastado la obediencia de Gedeón y su confianza en Dios para atreverse a ir al campamento enemigo armados solamente con cántaros vacíos y antorchas para alcanzar la victoria. Como en otras ocasiones, no tuvieron que luchar, pues Dios confundió a sus adversarios, que se hirieron entre sí y huyeron despavoridos (cfr Ex 14,14; 1 S 14,15-23).