COMENTARIO

 Jc 16,4-22 

Sansón se deja seducir de nuevo por una mujer, a pesar de que se siga un mal para sí mismo. Antes no había sido capaz de resistir la presión de su primera mujer cuando le pedía la solución de la adivinanza (cfr 14,15-17). Ahora, cuando Dalila le pregunta por el secreto de su fuerza, en vez de rechazar abiertamente la tentación, se entretiene con ella respondiendo con evasivas hasta que finalmente accede a sus peticiones. De este modo, al revelar el secreto de su fortaleza, pudo ser vencido con facilidad por sus enemigos, que lo apresaron, le arrancaron los ojos y lo condenaron a trabajos forzados (v. 21). El mensaje del relato parece claro: puesto que el cabello largo era consecuencia de su consagración a Dios mediante el nazareato, su conservación era testimonio de fidelidad; mientras Sansón mantenía esa señal de relación con Dios, tenía tal fuerza que no podía ser derrotado. En cambio, cuando rompe su compromiso con el Señor, pierde el poder extraordinario del que gozaba y experimenta que sólo con sus fuerzas es fácilmente vencido.

Volver a Jc 16,4-22