COMENTARIO

 1 S 7,2-17 

Reaparece de nuevo la figura de Samuel en el momento en que el pueblo se arrepiente y se convierte. El autor sagrado perfila la misión de Samuel como un nuevo Moisés en las tres funciones fundamentales: como profeta predica al pueblo moviéndole a la conversión (vv. 3-6) e intercede por ellos (vv. 7-8); como sacerdote ofrece holocaustos al Señor (vv. 9-12); como juez y guía del pueblo garantiza un largo periodo de paz (vv. 13-17). Con él se va a cerrar la etapa de jueces dirigentes.

Mispá (v. 5) era el santuario donde se reunieron las doce tribus de Israel en momentos de gran trascendencia (cfr Jc 20,1-2). Estaba a unos 12 km al norte de Jerusalén y, con Betel, era uno de los dos grandes santuarios israelitas del Norte.

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