COMENTARIO

 1 S 16,15 

«Un mal espíritu enviado por Dios», literalmente «un espíritu de Elohim», que podría traducirse por «espíritu divino» o «espíritu sobrenatural». Es un hebraísmo coherente con el convencimiento de que todo procede de Dios, tanto la salud como la enfermedad. Por otra parte, estos decaimientos de ánimo son interpretados como falta de apoyo del Señor en su función de rey.

Volver a 1 S 16,15