COMENTARIO
La elegía por Saúl y Jonatán es uno de los poemas más bellos conservados en la Biblia; se atribuye a David y, al mismo tiempo, se sabe que pertenece al Libro del Justo (v. 18), una colección de escritos de tipo castrense y nacional (cfr Jos 10,13), más que de tipo religioso como son los Salmos. De hecho, en la elegía no se menciona a Dios ni se recogen argumentos religiosos; en cambio, abundan las exclamaciones patrióticas (vv. 19-20.24-25, etc.), y las expresiones marciales (vv. 19.21). Su elevado lirismo (vv. 23-25) refleja que el momento y las circunstancias en que fue compuesto eran de grandísimo dolor y preocupación por el futuro.
Por otra parte, el lugar estratégico que ocupa en el libro cierra definitivamente la etapa de Saúl y abre la de David. A partir de ahora queda el camino expedito para que David, ungido rey por Samuel en privado (cfr 1 S 16,1-13), llegue a ser reconocido como tal en público.