COMENTARIO

 2 S 2,8-11 

Abner, primo y general de Saúl (cfr 1 S 14,50; 17,55; 26,5), fue el primer gran oponente de David al querer reafirmar la dinastía de Saúl colocando en el trono a Isbaal, su único hijo superviviente. La enumeración de las regiones más importantes del norte (v. 9) da idea de la dificultad que David encuentra para integrarlas en la unidad del nuevo reino; también la información de la edad madura de Isbaal, cuarenta años, refuerza la severa oposición que tendrá que superar el nuevo rey de Judá.

En cuanto al hijo de Saúl, el texto hebreo lo nombra siempre como Isbóset, que etimológicamente significa «hombre de mentira, hombre falaz», mientras que el griego lo llama Isbaal, «hombre de Baal» o «don de Baal», que resultaba un nombre menos ofensivo. Es preferible esta lectura que ha pasado a las versiones latinas más autorizadas.

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