COMENTARIO
La enumeración de los hijos de David nacidos hasta este momento significa que la «casa de David» va consolidándose tanto por el número de descendientes como por la extensión de la herencia, puesto que el hijo de Abigaíl tenía derecho a la región de los calebitas y el de Maacá a la región de Guesur. En contraste, la casa de Saúl se desmoronaba con rapidez, como se pone de relieve en el episodio siguiente.