COMENTARIO
David, además de fundar la Ciudad Santa y de consolidar la dinastía consiguió establecer la paz con los pueblos de alrededor. En esta sección se resumen con un estilo sobrio y positivo las campañas contra los enemigos tradicionales: filisteos, moabitas, arameos, amonitas, amalecitas e idumeos. La fuerza de esta síntesis queda reflejada en el estribillo repetido por dos veces (vv. 6 y 14): «El Señor protegía a David en todo lo que emprendía». Esta interpretación de la historia da sentido a la personalidad grandiosa del rey David y a la rápida expansión de sus dominios.
«Gat y sus zonas de apoyo» (v. 1). Se ha reconstruido el texto a tenor de 1 Cro 18,1 que dice: «Gat y sus aldeas». Puesto que se trata de un contexto bélico parece más acorde entenderlo de este modo. El hebreo contiene dos palabras desconocidas que podrían ser el nombre propio de un lugar, Méteg Amá, pero las versiones antiguas no coinciden entre sí.
«Valle de la Sal» (v. 13) se refiere a la parte más desértica, al sur del Mar Muerto, donde comienza la Arabá.